En Sidney, Australia, ya celebran el nuevo año.

Los Estados insulares de Kiribati, Samoa y Tonga, fueron los primeros en recibir el nuevo año a las 7 hora argentina. Treinta minutos después llegó el 2019 en el archipiélago neozelandés de Chatham. Distintos países alrededor del planeta tienen preparados grandes festejos.

 

 Los Estados insulares de Kiribati, Samoa y Tonga, situados en el Pacífico Sur, fueron en los primeros del mundo en recibir el año 2019 con fiestas, fuegos artificiales y otras celebraciones.

Cuando sonaban las 10.00 GMT  del 31 de diciembre para el resto del planeta (7 en Argentina), concluían las tradicionales doce campanadas en estos tres países cuya población combinada no alcanza los 400.000 habitantes.

En Apia, la capital de Samoa, se pudo disfrutar de los fuegos artificiales lanzados desde la bahía, para los que había ofertas para despedir la Nochevieja desde restaurantes en tierra o en barcos.

Las celebraciones en Tonga se han visto empañadas por el tiempo tormentoso que llevó al país una depresión tropical que, según pronosticó el servicio meteorológico, se habrá convertido en ciclón para Año Nuevo.

A las 10.30 GMT del 31 de diciembre para el resto del mundo (7.30 en Argentina), llegó el Año Nuevo para los alrededor de 600 vecinos que viven en el archipiélago neozelandés de Chatham, situado a unos 680 kilómetros al sureste de las islas principales de ese país.

Media hora más tarde (8 en Argentina), el resto de los habitantes de Nueva Zelanda y la población de Fiyi estrenaron año.

Uno de los actos principales de Nueva Zelanda para la Nochevieja son los fuegos artificiales en Sky Tower, un edificio de 328 metros de altura y una de las construcciones más emblemáticas de Auckland, ciudad situada en el norte del país.

Wellington, Auckland, Christchurch y otras localidades del país competirán por cuál de ellas ofreció hoy la mejor demostración pirotécnica.

El Año Nuevo entró en la mayor parte del territorio australiano a las 13.00 GMT (10 en Argentina).

Las autoridades de Sydney calculan que al menos un millón de personas asisten a los fuegos artificiales en el Harbour Bridge, uno de los acontecimientos principales de la Nochevieja en ese país y compite en grandeza con otros que le sucederán en las próximas horas, como los de Londres o Nueva York.

La celebración organizada en esa parte de Sydney donde se levanta la simbólica Casa de la Ópera ofrece también música y otras atracciones.

El servicio meteorológico advirtió que podría haber esta noche rayos y truenos en el puerto de Sydney, donde algunos australianos acudieron con bastante antelación para conseguir un buen espacio desde el que disfrutar de los fuegos artificiales.

Otros con mayor poder adquisitivo navegarán en su yate o en uno de alquiler hasta Harbour Bridge.

El resto de Australia y el Sudeste Asiático recibirá a continuación el nuevo año.

Los filipinos acostumbran a celebrar esta festividad con toneladas de petardos, tracas y fuegos artificiales.

Aunque los budistas birmanos, camboyanos, laosianos, tailandeses y vietnamitas celebran su Año Nuevo en fechas distintas, también acogen a las celebraciones de la Nochevieja del calendario gregoriano.

Por todo el mundo

Las celebraciones se ampliarán con el correr de las horas al resto del mundo, en ocasiones en un contexto de fuerte presencia policial debido a los riesgos de atentado.

En Hong Kong se espera que 300.000 personas acudan a orillas del Victoria Harbourpara contemplar 10 minutos de fuegos artificiales lanzados desde cinco embarcaciones.

Los japoneses acudirán a los templos para llamar al nuevo año, mientras en Saitama, al norte de Tokio, el boxeador estadounidense Floyd Mayweather y el joven campeón japonés de kickboxing Tenshin Nasukawa se enfrentarán en un combate-espectáculo.

Los parques de Moscú acogerán conciertos y espectáculos de luz, y más de 1.000 pistas de hielo estarán abiertas para festejar el nuevo año en la capital rusa.

En el corazón turístico de París las celebraciones tendrán lugar bajo fuertes medidas de seguridad, con un perímetro en torno a los Campos Elíseos, puntos de registro y controles en los transportes públicos. Junto a curiosos y turistas estarán los "chalecos amarillos", que prometieron "un evento festivo y no violento".

Londres cambiará de año celebrando su relación con Europa en un momento en que los británicos están extremadamente divididos sobre el Brexit. Los fuegos artificiales lanzados sobre el London Eye estarán acompañados por música de artistas de Europa continental.

La fiesta en Times Square, Nueva York

Snoop Dogg, Sting y Christina Aguilera darán la bienvenida a 2019 en una abarrotada Times Square el lunes junto a fiesteros de todo el mundo que acudirán a ver el tradicional descenso de la bola de cristal, los fuegos artificiales y la lluvia de confeti.

Se espera que los espectadores empiecen a congregarse en la icónica plaza a primera hora de la tarde para asistir al televisivo espectáculo. Como en los últimos años, la celebración estará rodeada de fuertes medidas de seguridad, que incluirán cacheos a los asistentes, que pasarán a zonas divididos por vallas metálicas donde esperarán la llegada de la medianoche.

Quienes repitan experiencia tras asistir a la fiesta el año pasado, pedirán sin duda que haga mejor tiempo luego de que se registrase una temperatura mínima récord de -12 grados Celsius (10 Fahrenheit). Las previsiones apuntan a que los termómetros marcarán cifras más suaves aunque es posible que llueva. Los paraguas están prohibidos por razones de seguridad.

Llueva o truene, las actuaciones intentarán animar a la multitud.

Las bandas Bastille y New Kids On The Block interpretarán popurrís de sus éxitos en "Dick Clark's New Year's Rockin' Eve", y la cantante y compositora Bebe Rexha tocará una versión del tema de John Lennon "Imagine" antes de la cuenta atrás de 60 segundos que marcará el inicio del nuevo año a medianoche.

En las zonas para espectadores no habrá servicios públicos, las mochilas están prohibidas y tampoco habrá papeleras, por lo que comer durante el evento puede ser complicado. Pero los asistentes podrían tener abundante compañía, aunque los expertos dicen que probablemente no se lleguen a los entre uno y dos millones de espectadores previstos por funcionarios municipales y organizadores.

Miles de agentes de policía velarán por la seguridad del acto ayudados por perros rastreadores de explosivos, 1.225 cámaras de seguridad y 235 "vehículos bloqueadores" empleados para impedir un posible ataque con autos.

 

Fuente: Infobae y Clarín

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