Florencia González Lizárraga está orgullosa del nivel de la ciencia en Tucumán. Prensa SCAIT.

La investigadora descubrió un compuesto que evitaría la muerte de las neuronas. “Este trabajo constituye mi tesis doctoral y lo que encontramos podría ser el tratamiento para combatir esta enfermedad progresiva”, dijo a LV12.


La distinción fue otorgada por la Sociedad Argentina de Biofísica, la institución de su tipo más importante del país. Le otorgaron el premio Jorge Ponce Hornos luego de haber sido seleccionada entre 350 trabajos de científicos de todo el país. “

La investigación de Florencia se llevó a cabo en el Instituto de Medicina Molecular y Celular Aplicada (Immca), que depende de la UNT, del Conicet y del Ministerio de Salud de la Provincia, y que está a cargo de Rosana Chehín. El trabajo contó también con la colaboración del Centro de Microscopía Avanzada de la UBA, que dirige Lía Pietrasanta.

La base de la investigación de la joven científica es un antibiótico llamado dioxiciclina, que pertenece al grupo de las tetraciclinas. Este antibiótico tiene la facultad de interactuar con la proteína Alfa-sinucleína, responsable de la muerte de las neuronas dopasinérgicas (las que se comunican con otras neuronas a través de la dopamina). Estas son las neuronas que se mueren en aquellas personas que sufren Parkinson. Florencia remarcó, sin embargo, que la sustancia no tuvo aplicación en humanos todavía: “la investigación está en una fase de laboratorio. Se están haciendo ensayos in vitro e in vivo, pero falta mucho para pasar a una etapa de ensayos clínicos en humanos”.

Pero, la doxiciclina no es apropiada para enfermedades de largo tratamiento como lo son las patologías neurodegenerativas porque puede generar resistencia a las bacterias.

“La segunda parte del trabajo consiste en haber encontrado un medicamento que se llama COL 3, que es también una tetraciclina, pero modificada genéticamente de manera que no tiene actividad antibiótica por lo que no va a generar resistencia. Y sí tiene acción antiinflamatoria y convierte en no tóxica la proteína Alfa-sinucleína. En consecuencia, no hay muerte de neuronas dopasinérgicas.

“De este modo, se detiene la enfermedad de Parkinson. Es decir, no es una tratamiento paliativo, como son los tratamientos actuales”, destaca Florencia.

La segunda mención del Premio Ponce Hornos también fue para una tucumana: Luciana Medina, por un trabajo sobre el Mal de Alzheimer.

 

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