Nico y Santiago Vázquez

En diciembre de 2016 recibía un llamado que le avisaba el fallecimiento de Santiago, por un ataque cardiorespiratorio, que veraneaba en República Dominicana con amigos. “Me quedó un miedo al teléfono”

A un poco más de dos años de ese día fatal, Nico Vázquez estuvo como invitado en Intrusos y habló de cómo vivió ese momento, en el que se enteró de la fatal noticia, que se la dio el mejor amigo de Santiago, con quien compartía habitación de hotel.

El actor explicó que fue el mejor amigo de Santiago, un muchacho apodado "Carry" quien lo llamó por teléfono. Él estaba haciendo trámites en el banco. "En el banco no podés usar el teléfono, entonces lo veo cuando salgo y escucho la voz de él. Lo escucho mal y me preocupé. Pensé que se había mandado una cagada, pensé que se había peleado con alguien, y yo antes de viajar le había hablado. Le dije que estaba en un buen momento, que no se metiera en líos, que no se pelee con nadie", comenzó.

"En el audio lo escucho como llorando y me decía: 'Ni, ¿estás por ahí?'. Le pregunto: ¿qué pasó?', no me contesta y veo que había leído el mensaje. Entonces lo llamo y no era él, era su amigo, que me dice lo que me dice…", expresó Nico y le advirtió a Jorge Rial que no podía hablar más.

Luego detalló que la voz que escuchó en el mensaje de WhatsApp en realidad no era la de su hermano sino la de su amigo y contó que, desde entonces, vive con angustia cada vez que le suena el celular. "Me quedó un miedo constante con el teléfono. No me gusta que me llamen, no me gusta recibir WhatsApp", explicó.

"Siempre que me vas a decir algo decime: 'Hola, está todo bien. Te mando un audio'. Me quedé muy asustado. Si me llaman mi mamá o mi papá, les preguntó si pasó algo, si está todo bien. Fue el miedo más grande que me quedó", detalló.  Y agregó: "No es miedo a que me pase algo a mí. Lo único que pido es que nunca más le pase algo a alguien de los míos. Yo quiero ser El Rey León: que a los míos no le pase nada".

Finalmente el actor se refirió a cómo vivió los días posteriores y al apoyo de su familia, sus amigos  y de su mujer, Gimena Accardi.  "Estuve dos días encerrado en un cuarto, no en una casa, sin que nadie me molestara. Con el teléfono de mi hermano, simplemente mirando cosas de él. Por suerte, me lo pude quedar yo porque sus amigos me lo trajeron y quedó mucha información hermosa, de muchas fotos y conversaciones".

Y cerró: "Gime estaba sosteniendo mucho a mi familia. Fuimos y vamos juntos. Mis amigos, que son mi familia, también estuvieron y llegaron a haber cincuenta personas en casa viendo qué comíamos y qué había que hacer".

Fuente: Revista Gente

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