Marcos Sáez

El fiscal Diego López Ávila solicitó la medida para el sospechosos de ser el autor del disparo que terminó con la vida de Marcos y el otro por ser integrante de la banda que intentó robarle la moto en la que circulaba.

Marcos fue asesinado cuando volvía a su casa el 19 de diciembre pasado. Aunque sólo uno de los acusados hizo el disparo, la fiscalía entiende que ambos dieron muerte al chico, al ver frustrado el hecho ilícito: la sustracción del rodado en calle San Martín, entre Alberti y Thames.

El fiscal requirió esta medida debido al riesgo de entorpecimiento y de fuga durante el desarrollo de la instrucción penal, entre otras causas, según el requerimiento presentado la semana pasada ante el Juzgado de Feria, a cargo de Federico Moeykens.

La investigación determinó que cuatro jóvenes “actuaron de forma organizada”, entre ellos dos menores de edad, para cometer el robo del motovehículo. Además, habrían dado muerte a Sáez con un arma de fuego. Todo ello ingresaría en la figura de homicidio criminis causae (conexión entre delitos).

En el pedido oficial, el fiscal detalló que J.M.G. disparó con una pistola marca Bersa, modelo Thunder 22 calibre 22 largo. Uno de los proyectiles impactó en la línea axilar del lado izquierdo del cuerpo. El otro imputado fue identificado como C.D.S.

Diferentes relatos de testigos sustentaron las sospechas de la pesquisa. La mayoría de las declaraciones coincidió en la presencia de cuatro personas en “dos motos marca Honda CG”. Algunos de esos dichos, en particular, señalaron que el acompañante que iba en uno de los rodados (en el momento inicial) habría empuñado un arma de fuego.

Tras el homicidio, la Policía y la Justicia lograron identificar a los integrantes del grupo. Así, se dispuso allanamientos en domicilios de esos jóvenes. En el lugar de residencia del imputado J.M.G., según consta en la causa, se secuestró una pistola marca Bersa Thunder 22, entre otros elementos. En otros procedimientos se detuvo a dos sospechosos, uno de ellos, menor de edad.

Los investigadores lograron determinar luego que el proyectil calibre 22 largo extraído en la autopsia de la víctima y la vaina servida calibre 22 largo levantada en lugar del hecho, habían sido disparadas por la misma pistola. También se determinó que el estriado del cañón del arma secuestrada -estrías o surcos grabados en el interior- coincidía con la bala retirada del cadáver.

El principal sospechoso del crimen fue detenido el domingo 6 pasado, quien se sumó a otros dos incriminados. El cuarto sigue prófugo.

En sus declaraciones, dos imputados no quisieron declarar. El tercer detenido, C.D.S., negó vinculación con la causa y manifestó que mantenía “una enemistad” con los anteriores dos. Dijo entonces que durante la noche del crimen se encontraba en otro lugar.

Vanesa Natalia Suárez, madre de C. D. S., aseguró que su hijo era “adicto a la droga, que no se juntaba con nadie y que esa noche no había participado”.

Compartir

Comentarios