La víctima tiene 12 años.

El embarazo cursa el sexto mes. La intervención será respetando la decisión de la menor, que tiene 12 años, y su familia. El procedimiento, en este caso, es una práctica legal abalada por el art 19 de la Constitución Nacional y el art 86 del código penal

Finalmente anoche se confirmó que se le practicará una cesárea a la niña de 12 años, que fue víctima de abuso en la ciudad de San Pedro, garantizando de esta manera la voluntad expresada por ella y su familia, de interrumpir el embarazo. La noticia fue confirmada por el Gobierno provincial, mediante un comunicado en el que advierte que el Estado garantizará el cumplimiento inmediato de la legislación vigente asegurando el acceso de la niña a los servicios de salud.

Desde Roma, el obispo de Jujuy, Cesar Daniel Fernández, expresó su solidaridad con la niña y su familia, bregando por las dos vidas.

Garantizando la vigencia de los derechos que asisten a la niña, quien solicitó junto a su madre la práctica de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), el Gobierno provincial determinó dar cumplimiento con la legislación vigente y el Fallo FAL dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el cual regula la aplicación de la ILE.

En el comunicado, el Ejecutivo además resalta que el equipo médico interviniente acordó que la continuidad del embarazo constituye un riesgo para la salud de la misma, por lo que se definió que la práctica más adecuada para realizar la interrupción del embarazo es a través de una cesárea, por resultar el procedimiento que mejor resguarda la salud integral de la niña.

Si bien no se fijó una fecha para la realización de la práctica, se estima que se concretaría en estos días, garantizando el acceso de la niña a los servicios de salud, de manera integral.

Esta decisión fue anunciada anoche, pese a que en la mañana de ayer, los profesionales del hospital Materno infantil se habían expresado en contra de la intervención, ya que consideraron que sería inducir un parto prematuro que pondría en riesgo la vida del bebé.

El cuerpo de profesionales del hospital Materno infantil "Doctor Héctor Quintana", había definido no inducir el parto de la nena de 12 años, ya que por el tiempo de gestación y el desarrollo del feto, que ya pesaba más de 700 gramos, en caso de nacer podría sufrir secuelas graves como parálisis cerebral, por lo que recomendaron que el embarazo siga su curso entre seis y ocho semanas más para que, a futuro, el bebé tenga mejor una calidad de vida.

Así lo había anunciado Marcelo Briones, jefe de la Maternidad, argumentando que en este caso no se trataría de "una interrupción legal del embarazo (ILE), sino que es un parto prematuro". "Queremos mejorar las chances de que el bebé tenga mejor calidad de vida, que tenga las armas necesarias para desarrollarse con normalidad. No estamos pidiendo que se lleven al bebé a la casa, lo que queremos es que el bebé nazca vivo y tenga una buena calidad de vida", concluyó Briones.

En ese momento, mientras los profesionales deliberaban, en la puerta del nosocomio se congregaron miembros del sector "pro vida" como así también un grupo de mujeres a favor del aborto, quienes expresaron su postura con diversos argumentos, situación que finalmente derivó en un tenso cruce entre ambas agrupaciones.

Recurso de amparo

En el transcurso de la mañana, los abogados Roberto Alemán y Fernando Bóveda presentaron un recurso de amparo en la Justicia y en el hospital, en el que recurrieron a las normas internacionales de protección a la vida. "Debemos proteger a la víctima, pero no podemos atentar contra una persona indefensa que es la persona por nacer. Existen mecanismos como el de adopción, hay matrimonios que están dispuesto a adoptar a este bebé", dijo Alemán.

Fuente: El Tribuno, Jujuy

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