Ram Ben Barak, ex director adjunto del Mossad y director general del Ministerio de Servicios de Inteligencia de Israel en el momento de la muerte de Nisman

Ram Ben Barak, también ex director del Ministerio de Inteligencia de Israel, aseguró que el gobierno iraní tenía interés que el fiscal desistiera de la denuncia contra Cristina Fernández de Kichner.

Alberto Nisman fue encontrado muerto en el baño de su departamento de Puerto Madero el 18 de enero de 2015, hace cuatro años. La Justicia federal cree que fue asesinado como consecuencia de la denuncia que había realizado contra Cristina Kirchner y otros miembros de su gobierno.

Tras una ardua investigación, Nisman determinó que el gobierno anterior había intentado encubrir el ataque terrorista a la AMIA con la firma del memorándum de entendimiento con Irán. Estableció además que como moneda de cambio, la República Islámica se había comprometido a intensificar el comercio con una Argentina cuya economía atravesaba una coyuntura frágil y requería el ingreso de dólares.

Nisman, que estaba a cargo de la unidad que investigaba el atentado y había pedido la captura internacional de funcionarios iraníes, tenía previsto dar detalles sobre las sospechas que tenía contra CFK el 19 de enero en el Congreso Nacional, pero nunca pudo llegar.

Ram Ben Barak, ex director adjunto del Mossad y director general del Ministerio de Servicios de Inteligencia de Israel en el momento de la muerte de Nisman, aseguró que Irán pudo haber estado detrás del crimen.

"Es una posibilidad. Tenían interés en que él no siguiera con la denuncia. Ésa era la motivación para hacerlo", contestó en un reportaje realizado por el periodista Damián Pachter en el canal israelí i24news.

Pachter es el periodista que la noche del 18 de enero de 2015 publicó la primicia de la muerte de Nisman. "Me acaban de informar sobre un incidente en la casa del fiscal", aseguró en un primer mensaje. Y minutos más tarde confirmó la noticia que conmocionó a todo el país: "Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba. Los médicos están allí".

En el mismo informe publicado esta mañana por la cadena de noticias, Pachter entrevistó a Shabtai Shavit, director general del Mossad entre 1989 y 1996, quien coincidió con la visión de que Nisman fue asesinado, pero lo vinculó a cuestiones locales y no a servicios de inteligencia internacionales.

Hoy la Justicia argentina tiene varias incógnitas no resueltas sobre la muerte del fiscal. Espera informes y pericias que serán determinantes para el desenlace de la investigación. Hay cinco personas imputadas, sólo una de ellas sospechada de haber sido partícipe necesario del crimen. Es Diego Lagomarsino, el asesor informático que dijo que le prestó un arma a Nisman para defender a sus hijas. De esa pistola bersa salió la bala que terminó con la vida del fiscal; aún no se sabe quién la gatilló.

Fuente: Infobae

Compartir

Comentarios