La salida de Guillermo Acosta se convirtió en un problema para Zielinski.

La salida del Bebé dejó dudas en el mediocampo de Atlético. A raíz de esto la dirigencia sale al mercado por un volante con características semejantes.

En los conos de silencio del estadio Monumental fue tejiéndose una idea que finalmente tomó vida después del 3-1 sufrido con Cerro Porteño en Asunción del Paraguay: si bien hubo demasiados puntos oscuros en el amistoso contra el “Azulgrana”, lo que más preocupó a los directivos es la poca resolución de quienes deben hacer el ida y vuelta, en especial por la banda derecha. La ausencia de Guillermo Acosta se notó.

Lo que tomó la directiva fue quizás un mensaje telepático que vino desde el cuerpo técnico. Ricardo Zielinski aseguró estar tranquilo y contento con los jugadores que tiene, pero si había una duda en su cabeza, esa era saber si necesitará o no un carrilero con mayor presencia en la marca, como Acosta. “Bebe” era importante en la estructura de Atlético, no imprescindible, aseguran. Atlético no se resume en un jugador o dos, es un equipo. Pero lo cierto es que quienes pueden ocupar el carril diestro, en su mayoría fueron concebidos como alfiles, hombres de ataque punzante que pueden hacer el ida y vuelta, sí, pero no con la practicidad y calidad con la que Acosta podría. Son demasiado “verticales”. Ante posibles críticas de por qué se lo dejó ir, desde la CD insisten con lo mismo: “cuando un jugador pide irse, nosotros no podemos retenerlo. Él mismo lo dijo, no era por una cuestión económica; quería cambiar de aire o algo así”. “Bebe” fue el que insistió en que su pase a Lanús se concrete. Sí o sí. “Cumplí un ciclo en Atlético”, había dicho. Ante esa frase lapidaria, retenerlo en Tucumán hubiera sido casi lo mismo que atarlo a una silla y no dejarlo mover.

 

Anoche hubo un encuentro entre los directivos y Zielinski. Se charló de todo. Hoy continuará el convite, pero sumándose ya el presidente Mario Leito, que regresa de Buenos Aires.

Lo que sigue en Atlético es encontrar un jugador que convenza al “Ruso” y que haga el trabajo que ninguno de los carrileros que están hoy en el “Decano” pueden: ser de ayuda en la contención del mediocampo.

 

Con Acosta en cancha, hasta el lateral de su sector, José San Román, se sentía más protegido. San Román ha pasado por diferentes estados en su juego, a veces notables, otros no tantos, y varios para el olvido. Ni Ricardo Noir, ni Tomás Rojas ni David Barbona puede cubrirle el frente a San Román como lo hacía Acosta. Noir, Rojas y Barbona tienen el concepto de atacar y atacar, no de defender.

Se buscará al reemplazante de Acosta, y si no llega, nada cambiará en Atlético, aseguran. Total, Zielinski es garantía de soluciones.

 

Fuente. La Gaceta

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