Los pibes festejaron con todo el único tanto del encuentro.

Por el Sudamericano, el combinado albiceleste derrotó en el clásico a Uruguay y quedó como segundo en la tabla a falta de una fecha. Bastaría, apenas, un empate frente a Perú para pasar a la siguiente fase.

No se puede sacar la sonrisa de la cara. Gonzalo Maroni vive un sueño. Después de bancarse en silencio no haber salido del banco en el 1-1 con Paraguay ni en el 0-1 con Ecuador, el futbolista de Talleres le hizo honor al número 10 que lleva en su camiseta. Con su golazo, a los 22 minutos del segundo tiempo, Argentina le ganó a Uruguay y consiguió su primer triunfo en el Sudamericano Sub 20. Una victoria que le permite seguir con chances de clasificarse al hexagonal final, ese en el que los cuatro primeros conseguirán su pasaje al Mundial de Polonia.

Pudo haber habido más goles pero el seleccionado, otra vez, falló demasiado en la definición pese a los cambios que puso Fernando Batista para un clásico clave. Tuvo varias chances de romper el cero. A los 11 minutos, Maroni recibió una dura falta y se hizo cargo del tiro libre que terminó en la cabeza de Nehuén Pérez. El impacto del defensor se fue muy cerca del palo y fue la primera aproximación del seleccionado.

 

Lejos de ganar confianza, Argentina mostró serios errores defensivos y varios llegaron desde los pies de una de sus figuras, Leonardo Balerdi, quien apareció por primera vez en el once titular. La primera situación peligrosa de Uruguay se dio a los 14 minutos, cuando Roffo salió mal y Nehuen Pérez evitó el gol con un cabezazo en la línea; la pelota dio en el travesaño y salió.

A los 22 y a los 32, en tanto, se dieron los errores del ex Boca. Insólitamente, el central recientemente vendido al Borussia Dortmund perdió la pelota cuando tres rivales aparecían en el área. Sosa, entonces, apareció para salvar a su compañero. En la segunda, en tanto, casi convierte en contra. 

 

En el final, Argentina apareció con otra chance clara. Maroni, otra vez, levantó la mano y comandó una contra que se originó en los pies de Roffo. Sin embargo, el futbolista de Talleres no definió bien contra el arquero charrúa pero aún así demostró con crecer ser el mejor del equipo de Batista. Y tuvo premio. 

El 10 argentino merecía el gol y lo tuvo en el segundo tiempo. A los 22 minutos, Maroni jugó una pared, se perfiló y sacó un derechazo inatajable que rompió la monotonía y el 0-0. A partir de ahí, el seleccionado se aferró al triunfo, el primero en el Sudamericano. 

 

Y aunque sufrió, lo consiguió. Con cuatro puntos (los mismos que Paraguay), un empate el sábado contra Perú (3 puntos) en la última fecha le alcanzará para meterse entre los tres mejores del grupo B, ese que Ecuador dominó para ya asegurar su presencia en el hexagonal final. El otro duelo clave será entre paraguayos y uruguayos (3 puntos), ambos con chances.

 

Fuente: Clarín

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