Gómez empezó a atajar a los 17 años en San Martín.

En su nuevo rol de entrenador especializado, Orlando Gómez, quien atajara en San Martín y Almirante Brown de Lules, explicó las funciones del '1' en el fútbol moderno.


La amplísima trayectoria de un Orlando Gómez que se inició como arquero en San Martín y debutara en el año 1994, que también tuvo su difusión a nivel nacional debido al lamentable accionar de barras de Deportivo Aguilares, quienes ingresaron a pegarle durante un encuentro en 2015, redunda en abarcar todas esas experiencias para transmitírselas a los más chicos y a quienes quieren seguir su camino abajo de los tres palos.

El popular dicho del ambiente futbolero se basa en admitir que 'para ser arquero hay que estar un poco loco'. En este sentido, Gómez explica que "el entrenamiento que recibe el arquero es muy diferente: tiene que hacer las dos funciones, el físico y el de arquero. No es para cualquiera, es para el que le guste tirarse, recibir las críticas", admitió el nuevo preparador, que entrena a personas desde los 8 hasta los 40 años en un doble turno de martes a viernes en el Parque 9 de Julio, al lado del Tercer Centenario, con trabajos "físicos, de fuerza, de velocidad y coordinación, centros, saques y que el arquero sepa jugar con los pies".

El también ex Ñuñorco sentenció con respecto al actual rol del arquero, que muta con el paso del tiempo: "si el arquero no sabe jugar con los pies es como si te faltara un defensor central más y se corre el riesgo de perder un jugador. El arquero de hoy tiene que ser completo".

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