Mauricio Macri, presidente de la Nación.

El kirchnerista Agustín Rossi y la massista Graciela Camaño declinaron la invitación del Presidente. Viajaron dos senadores peronistas y dos diputados del oficialismo.

Mauricio Macri quiso armar una comitiva diversa para viajar a India, Vietnam y Emiratos Arabes Unidos. Pero se quedó —obligado— a mitad de camino, porque dos dirigentes de peso de la oposición le dijeron que no. Se trata del diputado kirchnerista Agustín Rossi y de la legisladora massista Graciela Camaño, a quienes el Gobierno les hizo llegar la invitación para acompañar al mandatario junto a un grupo de legisladores. 
Si bien no es la primera vez que el Gobierno buscó sumar opositores en una gira presidencial, y en varias hubo presencia no oficialista, sorprendió el intento por sumar a Rossi, un incondicional a Cristina Kirchner y uno de los nombres que se barajan entre los que tienen posibilidades de ser candidatos a Presidente si la ex jefa de Estado decide no presentarse.

 

“Nos pareció bien sumar opositores. Era una buena señal para aquellos empresarios que quieren invertir en el país”, explicaron fuentes oficiales. De haber tenido éxito, la iniciativa hubiera sido lo más cercano a aquel Foro de Davos de enero de 2016, cuando Macri, recién asumido como jefe de Estado, invitó al líder del Frente Renovador, Sergio Massa.
Pero la idea —que implicaba que los diputados viajaran en un vuelo de línea y en Dubai se subieran al avión que usará Macri en la gira— no prosperó. El titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, recibió las negativas de Rossi y Camaño, un desplante que desde el Gobierno buscaron desdramatizar. 

Graciela Camaño, presidenta del bloque del Frente Renovador en la Cámara de Diputados declinó la invitación.

 

“No creíamos conveniente [hacer] un viaje en las condiciones en que está el país y tampoco tenía tiempo por sus obligaciones en el Consejo de la Magistratura”, fue la explicación que salió desde el despacho de Camaño.
Desde el Gobierno habían apuntado que Rossi “agradeció la invitación”, pero argumentó tener “otra actividad” que le impedía viajar.

Desde el Gobierno señalaron que Agustín Rossi “agradeció la invitación” (Télam)


De esta manera, el único opositor que aceptó el viaje fue el senador peronista de Chubut, Alfredo Luenzo, que se sumó a su par Oscar Castillo y a los diputados cambiemistas Martín Lousteau y Marcelo Wechsler.

 

La presencia de Lousteau tiene una lectura electoral: un sector del Gobierno se entusiasma con que Macri ceda y le ofrezca ser candidato a senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires. Quienes impulsan esta idea sostienen que el exministro de Economía K podría traccionar votos clave para las elecciones generales y podría robustecer la aspiración del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de ganar en primera vuelta. “Es un gran paso que [Macri] haya dejado invitarlo. Pese a cómo terminó lo de la embajada, él lo respeta a Martín”, confió una espada del Gobierno que habla periódicamente con el diputado. 

De todas maneras, nadie se anima a arriesgar qué postura tomará Lousteau ante un eventual ofrecimiento. "Aceptó venir, pero su presencia en el viaje no asegura nada. Con Martín nunca se sabe", señaló uno de los que más lo defienden. En efecto, Lousteau se enteró por los medios de la intención del Gobierno y todavía nadie del Gobierno habló con él sobre este tema, pero la propuesta podría tomar forma durante la gira. Y aunque Monzó tiene sus propios temas de los que hablar con Macri —su salida de la Cámara de Diputados con destino a la embajada en España—, él podría ayudar a encauzar el diálogo.

 

Fuente: Clarín

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