Alain Finkielkraut, en una foto de 2016. El sábado fue insultado por ser judío. AFP

El ataque antisemita al filósofo y académico judío Alain Finkielraut, el sábado, horroriza al país.

Los "Chalecos Amarillos" cumplieron su XV marcha el sábado y domingo en Francia, frente al repudio de más del 70 por ciento de los franceses, que tres meses atrás los apoyaban masivamente y entendían su reivindicaciones. Hoy ya no son lo que fueron. Los Chalecos se han vuelto antisemitas y homofóbicos, en un nuevo fenómeno que inquieta al país y el recuerda las simpatías antisemitas de Vichy.

El brutal ataque antisemita al filosofo y académico judío Alain Finkielraut el sábado, que se salvó de un linchamiento popular en pleno día al ser protegido por las fuerzas de seguridad en la avenida Montparnasse, horroriza al país.

Cuando el académico Alain Finkielkraut, que inicialmente había apoyado a los Chalecos, fue reconocido en la calle por un grupo de ellos, comenzaron a acusarlo al grito de “Sucio sionista de mierda”, “judío sucio”, “nosotros somos el pueblo”, mientras uno le trataba de colocar un chaleco en su cuerpo. El ministerio del interior ha identificado a un sospechoso, con vínculos con el movimiento radical islamista.

Era poco después del almuerzo, el sábado, y el académico marchaba en su barrio. Inicialmente la gente lo rodeó para protegerlo mientras unos lo insultaban y otros aplaudían su trabajo académico. Hasta que llegó la policía y lo rodeó de escudos protectores para abrirle paso mientras cerraba la calle y los Chalecos lo filmaban y lo seguían insultando.

Finkielraut contó que “yo sentí un odio absoluto y tristemente no es la primera vez. Hay un sentimiento de hostilidad muy fuerte frente a los judíos y yo pagué mi notoriedad”.

En su testimonio, el académico dijo que ellos se apoyan en todas sus “posiciones y vínculos sobre Israel”. Para el filósofo fue difícil estimar políticamente dónde se situaban los que lo atacaron. ”Eran como una mezcla de gente de los suburbios, de extrema izquierda y de seguidores del polemista Alain Soral. No me sorprendería que sean Chalecos Amarillos de origen porque yo fui uno de los intelectuales que los apoyó al inicio del movimiento”, contó.

El ataque escandalizó a Francia: a su presidente Emmanuel Macron, que se comunicó inmediatamente con el académico, a la clase política y especialmente, a la amplia comunidad judía en la república.

Macron lo denunció inmediatamente en Twitter y luego, habló con Finkielraut por teléfono. “Ellos son la negación absoluta de lo que somos y de lo que ha hecho de nosotros una gran nación. No lo toleraremos. Alain Finkielraut no es solo un hombre de letras, pero es el más eminente símbolo de lo que la República permite cada uno”, escribió el presidente.

Fuente: Clarín

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