El padre lo había encerrado porque se portaba mal y porque le había robado 200 pesos para comprar golosinas.

Los vecinos denunciaron los maltratos hacia el niño a través de las redes sociales y la policía acudió al lugar

Tiritando y balbuceando. Así estaba el niño de 5 años rescatado de una heladera en Santiago del Estero tras permanecer allí durante algunas horas luego de que su padre lo haya castigado por quitarle $200 para comprar golosinas. El progenitor fue detenido y declaró ante la fiscal del caso lo mencionado.

El hecho ocurrió en una vivienda del Barrio Campo Contreras, en la provincia norteña. Allí, Daniel Bulacio vivía junto a su pequeño y su padre. La policía arribó al lugar tras varias denuncias de los vecinos efectuadas a través de Facebook, en donde aseguraban que sucedían maltratos, gritos y golpes constantes.

"El personal que se comunicó conmigo de la Comisaría del Menor y la Mujer Nº 5 informó que el niño era víctima del maltrato infantil. Ellos tomaron conocimiento de la situación a través de publicaciones que se hicieron del menor lesionado en la red social. A partir de eso, el personal policial se presentó en la vivienda", declaró al diario El Tribuno fiscal Cecilia Gómez Castañeda.

Castañeda agregó: "El padre y el abuelo no querían que la policía ingresara. Decían que el chiquito no se encontraba ahí, que estaba con su mamá. Insistieron y entraron. Cuando realizaron una inspección en los dos inmuebles dentro de un mismo terreno encontraron al niño en el interior de una heladera. Presentaba lesiones en consecuencia y se lo trasladó hacia el el cuerpo médico forense para que el personal de turno hiciera el examen físico".

El menor fue revisado y se detectaron "lesiones curables entre 10 y 15 días". La más grave, sin embargo, la sufrió en la espalda: su padre lo golpeó con una varilla y le dejó una marca de 40 centímetros. En los brazos tenía lesiones similares, provocadas por agresiones con el mismo objeto.

El padre de la víctima, en tanto, intentó desligar de las agresiones a su padre: "Él no tiene nada que ver. Le pegué con una varilla en la espalda. Volví a casa y encontré papelitos de caramelos", declaró Bulacio.

Luego de detener al padre y al abuelo de la víctima, la Policía salió en busca de la madre, Jisela Rodríguez, a quien halló en Las Termas santiagueñas. Trascendió que la mujer declaró que se había ido de la vivienda "harta de los malos tratos"

El niño tiene dos hermanos y, junto a su madre, permanecen alojados en "El Refugio", institución que los provee de cama y alimentos hasta que se resuelva el caso.

Fuente: Infobae

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