Mauricio Macri, presidente de la Nación.

Será la última durante el presente mandato. Estiman un año de pocas sesiones debido a la campaña electoral.

El presidente Mauricio Macri encabezará el próximo viernes, por última vez en este mandato, la apertura del período de sesiones ordinarias del Congreso. Se espera un año con pocas sesiones, la mayoría de ellas durante la primera parte, porque en los meses siguientes los legisladores comenzarán la campaña electoral de cara a las elecciones presidenciales y legislativas de octubre.

Se tratará de una agenda teñida de la tensión política propia de un momento de crisis económica en el que, además, se celebran elecciones.

En ese contexto, la oposición quiere tratar diversos proyectos económicos centrados en la protección del empleo y en el alivio de la carga impositiva. Pero el macrismo -que se fijó el objetivo de terminar el año con déficit fiscal cero- no tiene mucho margen para tratar alivios tributarios y, más bien, se centrará en proyectos que tengan que ver con seguridad, justicia y transparencia en el financiamiento de las campañas electorales.

Es así que llegarían de una vez por todas los proyectos de Código Penal y el régimen penal juvenil para bajar la edad de imputabilidad a 15 años. Entre las pocas iniciativas de temática económica, la agenda prevé el blanqueo de empleados en negro y una nueva ley Pyme, a la que los sindicatos acusaron de encubrir un intento de flexibilización laboral.

Por otra parte, está en duda lo que ocurrirá con el proyecto de aborto legal, ya que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito lo volverá a presentar, luego de la derrota en el Senado. Cuenta con la aceptación o el rechazo de legisladores de todos los partidos políticos. En este asunto, casi ninguno tiene una postura uniforme.

Lo cierto es que el reciente revés que sufrió el oficialismo en la comisión que trataba el decreto sobre la extinción de dominio para acusados de corrupción, marca el tono de lo que se espera para este año en el Congreso.

Al macrismo le resultará difícil contar con los votos peronistas que tuvo hasta ahora, lo cual lo puede exponer a derrotas legislativas. Fuentes del Congreso afirman que, por ese motivo, el macrismo tratará de impulsar proyectos consensuados que le servirían para transitar con mayor tranquilidad la campaña electoral. 

La oposición, más dura

El massismo, que cuenta en la cámara de Diputados con un número que puede ayudar al oficialismo a destrabar cualquier debate, pretende instalar una "agenda de seguridad".

 

Sobre la presentación de la iniciativa para sancionar un nuevo Código Penal, Graciela Camaño, jefa de bloque del Frente Renovador, indicó que se trata de una "maniobra distractiva para no tratar los proyectos que ya están presentados".

Y resaltó que su bloque impulsó de una batería de proyectos, como el que creó la figura del arrepentido, la ley de víctimas, el régimen de extinción de dominio, la nueva ley de ejecución penal y la reforma del Ministerio Público Fiscal.

Con respecto a la despenalización y legalización del aborto, Camaño se limitó a decir que el tema será debatido en el bloque, al igual que el tema del consumo de estupefacientes.

 

Código Penal y responsabilidad penal juvenil

Si bien el Poder Ejecutivo enviará al Congreso el proyecto definitivo sobre la reforma del Código Penal y la reforma penal juvenil, no hay certezas de que puedan llegar a avanzar. Esto se debe a que, además de necesitar de un acuerdo con las distintas fuerzas de la oposición, sucede lo mismo que en el debate por el aborto libre, seguro y gratuito: no hay una única postura dentro del oficialismo.

"Es difícil que el régimen penal juvenil se pueda aprobar este año", reconoció Ricardo Gil Lavedra, uno de los redactores del escrito.

En tanto, el proyecto de Código Penal, que fue elaborado por una comisión presidida por el juez Mariano Borinsky y que se esperaba que a esta altura estuviera sancionado, tendrá un punto en el que las grietas internas de los bloques saldrán a la luz: la legalización o no del aborto.

 

Financiamiento de los partidos políticos

Los distintos bloques que integran Cambiemos tratarán de avanzar con el proyecto que obligaría a bancarizar los aportes de campaña y avalaría que también sean realizados por personas jurídicas (empresas).

 

Al no contar con mayoría, el oficialismo está obligado a consensuar con el peronismo "dialoguista" en el Senado para aprobarlo a fines de marzo y girarlo a Diputados. Ya hay una comisión de legisladores de ambas cámaras para facilitar el trámite legislativo.

Se espera que en la cámara baja se sancione en abril, lo que le permitiría –en principio- entrar en vigencia en este turno electoral.

De todas maneras, quedaría pospuesto el debate sobre el voto electrónico.

Proyecto contra los barrabravas

Quedó a mitad de camino en la Cámara baja, ya que se votó favorablemente en general, pero no se completó su tratamiento en particular, por diferencias en torno a varios artículos.

Se espera que se retome en marzo, pero las posiciones de las partes no son fáciles de acercar.

Reforma laboral

El ministro de Producción, Dante Sica, busca apoyo de legisladores del peronismo y representantes del movimiento obrero para avanzar con el blanqueo, con una condonación de deudas patronales para los empresarios y, hacia adelante, la liberación de aportes patronales por dos años.

En principio, este es el único tema económico impulsado por el oficialismo que contaría con el apoyo opositor.

 

Fuentes legislativas cercanas a la oposición peronista remarcaron que "antes de tratar temas como el Código Penal, hay que centrarse en otros que ayuden a reducir el desempleo, eviten despidos y se reimpulse el financiamiento de las Pyme".

 

Extinción de dominio

El proyecto está pendiente de ser votado en Diputados, que puede ratificar la versión original o aceptar los cambios del Senado. De todas maneras, sobre este tema, durante el receso veraniego se generó una fuerte polémica ya que el Presidente dictó un decreto de necesidad y urgencia (DNU) que regula esta posibilidad.

El decreto fue rechazado por la comisión bicameral y la oposición (que se abroqueló) buscará que sea rebotado por ambas cámaras para que pierda vigencia. Esta posibilidad obligará al oficialismo a repensar su estrategia, ya que las posibilidades de una derrota legislativa son concretas.

Defensa del consumidor y otros temas

Por impulso del Gobierno, los diputados intentarán incorporar a la norma regulaciones sobre consumidores hipervulnerables, la penalización de la sobreinformación de productos, la contratación de servicios online y el sobreendeudamiento en el crédito, entre otras cuestiones.

El tratamiento del tema se justifica por las diversas modificaciones de la ley desde su entrada en vigencia y por las incorporaciones efectuadas más recientemente en el Código Civil y Comercial. Tendrá como base el anteproyecto presentado en diciembre por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

La reforma propuesta contiene 186 artículos divididos en seis títulos, por lo que es mucho más abarcativa que la ley vigente (que tiene solo 66 artículos y tres títulos).

En la agenda hay otros temas pendientes, como la "ley corta" de telecomunicaciones, la ley de semillas y la de responsabilidad de los proveedores de Internet.

Desde el Ministerio de Producción buscarán terminar el anteproyecto de ley Pyme, complementario de la ley 27.264, a los fines de reimpulsar la actividad.

 

Fuente: IProfesional

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