El abogado de la mediática aseguró que había cocaína en sus fosas nasales.

Fue encontrada sin vida en un salón de fiestas de Tigre. La autopsia señaló que falleció por una "falla cardíaco-respiratoria que derivó en un edema pulmonar". El cuerpo no presentaba signos de violencia ni de defensa.

 

 A la 1:49 am del sábado, la Policía Bonaerense recibió un llamado telefónico desde el salón de fiesta "Xanadú", ubicado en Villa La Ñata, partido de Tigre. Un hombre aseguraba que estaba frente a una mujer "desvanecida". Se trataba de Natacha Jaitt.

Cuando arribaron los agentes, la mediática de 41 años estaba recostada desnuda y boca arriba en una cama sin sábanas, pero rodeada de toallas y un cubrecama. De inmediato se solicitó la presencia de una ambulancia, que confirmó lo peor: Jaitt no presentaba signos vitales.

"La escena del crimen parecía armada", declararía su abogado a Clarín horas después. Las fotos del cadáver no tardaron en aparecer en  medios y redes sociales. Un descuido delató al responsable de filtrar la evidencia. Es decir, el policía Walter Daniel Román, quien inmediatamente fue desafectado de la fuerza.

Junto al cuerpo, los uniformados se encontraron con dos hombres: el presunto dueño del lugar Guillermo Riconi (47 años) y el productor Raúl Velaztiqui Duarte (48 años), quien realizó la llamada. Jaitt habría acudido al lugar a "cerrar un contrato laboral para hacer presencias en boliches". Sus familiares contaron a los periodistas que había conocido a Riconi y Velaztiqui Duarte a través de su amiga Lissa Vera, integrante de Bandana.

Los peritos constataron que Jaitt tenía cocaína en las fosas nasales y pronto circuló una primera versión, que refería a un paro cardio-respiratorio a partir de la ingesta de drogas y alcohol. Su abogado Alejandro Cipolla desestimó esta versión, alegando que una afección de salud le prohibía ingerir esta droga.

Pese que no dio más especificaciones se sabe que, a lo largo del año pasado, Natacha Jaitt había sido internada por un desgarro muscular y una infección grave. También tuvo otros problemas de salud y emocionales que, como ella misma había informado, la llevaron a visitar psiquiatras y tomar ansiolíticos.

Del salón fue secuestrado un vehículo, cocaína, una riñonera y un teléfono. Se supo que -al menos- tres personas más estuvieron con la actriz, las cuales fueron captadas por las cámaras de seguridad mientras huían del lugar, antes de que llegaran los patrulleros. En las grabaciones se los ve arrojando un paquete a una zanja. Se estima que guardaba algún tipo de estupefaciente.

Los tres sospechosos fueron hallados en el trascurso de la tarde: sus nombres son Gaspar Esteban Fonolla (45), Gustavo Andrés Bartolini (estadounidense de 44 años) y Luana Micaela Monsalvo (19), cuyos domicilios fueron allanados.

Las redes sociales habrían sido claves para dar con la mujer. Otro de los hombres se comunicó posterioremente con la comisaría para prestar declaración. En la casa del tercer sospechoso recolectaron cocaína, que será contrastada con la que habría consumido Jaitt. Si el resultado es afirmativo, el hombre podría sufrir graves consecuencias.

Alrededor de las 13 horas, comenzó la autopsia de Natacha Jaitt en la morgue de San Fernando. La causa de muerte fue una "falla cardíaco-respiratoria (falla multiorgánica) que derivó en un edema pulmonar". Según los resultados preliminares, el cuerpo no presentaba signos de violencia ni de defensa. El fallecimiento se habría producido entre 12 y 18 horas antes, por lo cual no se pudo precisar exactamente cuánto tiempo transcurrió hasta que Velaztiqui Duarte se contactó con el 911.

Los motivos que llevaron a este final trágico se conocerán fehacientemente a partir del jueves a las 11, cuando se concretarán los resultado de toxicología (orina y sangre), los isopados (para constatar si había otros ADN) y los análisis de la zona genital.

Cipolla dijo a Clarín que no participó de la autopsia, pero pidió que se filmara de comienzo a fin. El abogado sospecha de un homicidio. Ulises Jaitt, hermano de Natacha, también sostiene esta idea.

El relacionista público se encontraba en Brasil cuando se enteró de la noticia y viajó al país para ver a su hermana. "Estoy destruido. Yo mismo me voy a encargar de encontrar a los que estuvieron ahí y ver qué ocurrió. Es todo muy raro. Si yo estaba acá, esto no pasaba", declaró. Además, anunció que iba a pedir la tenencia de Valentino (12), el segundo y último hijo de Natacha.

Tras la muerte de la actriz, Mariano Yospe (hermano del fallecido Adrián Yospe, papá de Valentino) aseguró que ella "no estaba en su sano juicio" y la ligó a asociaciones ilícitas y adicciones. "Habla desde el resentimiento", replicó el letrado Cipolla, que además era amigo de la fallecida.

Natacha Jaitt declaró haber recibido muchas amenazas. A lo largo de los últimos dos años, se vio involucrada en escándalos amorosos, denuncias de extorsión, revelaciones sobre los abusos en el fútbol juvenil y acusaciones a importantes figuras de la política y el periodismo. 

Recientemente Jaitt había afirmado haber sido víctima de una violación y atravesaba un difícil momento. Como si fuera poco, en poco menos de dos semanas iba a ir a juicio oral a raíz de la denuncia que le hicieron Mercedes Ninci y Gustavo Vera, por daños y perjuicios.

Los interrogantes permanecen abiertos y los allegados solo quieren llegar a la verdad. Beatriz Molinelli, fiscal general de San Isidro, dispuso la creación de un equipo especial de tres fiscales para hacer las "averiguaciones causales de muerte". A los fiscales Sebastián Fitipaldi, de la Unidad de Instrucción Descentralizada de Benavídez, y Juan Diego Callegari, de la Fiscalía de Violencia de Género de Tigre, se suma Cosme Iribarren de la UFI de Don Torcuato. El fiscal general adjunto de San Isidro John Broyad y una secretaria judicial contribuirán con la investigación.

 

Fuente: Clarín

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