Venezuela vive horas complicadas producto de la crisis social, económica y política.

La licenciada Adriana E. Younes plantea, en su columna de opinión, la configuración de un escenario delicado en la estabilización de la región.

 

 Venezuela es noticia desde hace un año dada las difíciles condiciones del desplazamiento de grupos de migrantes  que se dirigían hacia distintos países de la región, como así también fue notorio por las cuestiones políticas internas y por su tensa relación con los Estados Unidos.

Ante tal situación en enero último el escenario político se tornó complejo cuando Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, se autoproclamó como presidente encargado de Venezuela amparándose en una interpretación del artículo 223 y 233 de la Constitución, conforme a ello muchos países de la región, liderado por los Estados Unidos, reconocieron a Guaidó como presidente. Concomitante a ello China, Rusia y otros países reconocen a Maduro como presidente electo del Estado venezolano, además de sostener la no injerencia extranjera en asuntos internos del país. Con este contexto se puede afirmar que la geopolítica mundial desplegó una arista hacia América Latina configurando un escenario delicado en la estabilización de la región.

Recientemente los medios de comunicación informaban sobre el arribo de las ayudas humanitarias hacia Venezuela. En este sentido, resulta pertinente recordar las palabras de  Noam Chomsky quien advirtió en los últimos días que “el concepto de ayuda humanitaria es casi todo acto agresivo realizado por cualquier  potencia que, desde el punto de vista del agresor es una ayuda humanitaria, pero no desde el punto de vista de las víctimas”, en su artículo deja en evidencia los múltiples ejemplos de cómo las “ayudas humanitarias” generaron un caos en los países “beneficiados” como fue el caso de Libia.

En la misma línea planteada por Chomsky la Cruz Roja emitió un comunicado en el cual manifiesta que no va a formar parte de la distribución de la asistencia enviada por los EEUU a Venezuela puesto que no se respeta el principio de ayuda humanitaria, tal decisión se debe al incumplimiento de los principios fundamentales para la organización como la imparcialidad, neutralidad  e independencia. 

Mientras se suceden los acontecimientos Thierry Meyssan comparó el esquema de intervención en Siria con el caso Venezolano, que notoriamente tienen estructuras similares,  con la conformación de un gobierno paralelo para desestabilizar al Estado, injerencia interna, envío de ayuda humanitaria, entre otras acciones similares. En definitiva, es casi una réplica de Siria en Venezuela. Es conocido el sufrimiento de los sirios ¿habría que repetir una intervención? ¿quiénes son los verdaderos beneficiados con esta situación?

Ante la delicada situación que atraviesa Venezuela, el país debe decidir sus asuntos internos, en este sentido posturas presentadas como la de México y Uruguay buscan evitar que se arribe a un caos total. 

 

Lic. Adriana E. Younes

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