El gobernador explicó que se activaron todos los mecanismos existentes en la provincia, con la prioridad de "cuidar la integridad" de la menor. Además, el mandatario apuntó contra el abusador: "al violador hay que caerle con todo el peso de la ley y que se pudra en la cárcel".


La última palabra de magnitud que faltaba en el caso de la niña embarazada de 11 años, que tuvo que ser sometida a una microcesárea, era la del gobernador Juan Manzur, criticado por el accionar de la salud pública en el caso. El mandatario aseguró que "se hizo lo que corresponde" al atender el pedido de la familia.

Manzur indicó que lo que pidió el entorno de la niña en un principio fue continuar con el embarazo, y que la decisión giró en un marco de 36 horas: "la familia dijo que quería hacer la interrupción. A partir de ahí se pusieron los mecanismos para cuidar y salvaguardar la integridad. Se llevó a cabo una cesárea, porque la niña de 11 años no está preparada para un abordaje natural, y pasaron 36 horas donde se la asistió y se le practicó la microcesarea".

Para cerrar su declaración en cuanto a la polémica, Manzur apuntó a quien considera que ya nadie menciona, el violador, a quien pretende que "se le caiga todo el peso de la ley y se pudra en la carcel, ese es nuestro desafio".

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