La lucha femenina seguirá en las calles.

Reclamarán contra las desigualdades de género, la violencia machista y la despenalización del aborto. "Es fundamental para mostrar que estamos fuertes y unidas", aseguran dese la organización.

 

 Un nuevo paro de mujeres tendrá lugar este 8 de marzo para reclamar contra las desigualdades de género, la violencia machista y la despenalización del aborto, entre otros puntos. En lo que va de 2019, según la ONG Mumala, ya hubo 45 femicidios en el país. En tanto, dos niñas de 11 años violadas y embarazadas fueron obligadas a parir, aunque ambas nenas y sus familias habían solicitado la ILE. Razones para parar, entonces, parecen sobrar.

"Los principales ejes de este 8M tienen que ver, por supuesto, con las desigualdades sociales como son la brecha salarial, con que somos las más precarizadas, las que tenemos mayores índices de desocupación. Todo esto se agrava en el contexto de crisis económica actual, en el que las mujeres, lesbianas, travestis y trans estamos doblemente expuestas. Aparte, este año se da en el marco de un debate electoral, por lo que también tenemos el desafío de discutir qué políticas queremos las feministas y cómo seguir marcando la agenda política", dijo a Entremujeres Victoria Freire, Socióloga, feminista y Coordinadora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas.

Para Freire, existen importantes diferencias desde el 8M del año pasado a éste: “Tenemos un saldo muy alto de las movilizaciones anteriores. El movimiento feminista de Argentina impulsó un paro internacional de mujeres, es una locura lo que logramos. Ni hablar del enorme movimiento que generamos por el derecho al aborto, que todavía inunda las calles con los pañuelos verdes”. En ese marco, su expectativa es fuerte: “Esperamos que este 8 de marzo haga temblar la tierra. Estamos en un contexto de avanzada fascista a nivel continental, que tiene a Bolsonaro en Brasil como el principal referente en nuestra región. Este 8M es fundamental para mostrar que estamos fuertes y unidas, y no vamos a dar ni un paso atrás”.

Para la socióloga, el alcance de la ola feminista argentina parece no tener límites. Teniendo en cuenta su crecimiento, su presencia y su heterogeneidad, puede influir incluso en las urnas. "El movimiento feminista es el actor más dinámico y más potente en nuestro país en este tiempo. A su vez, es un movimiento que se construye y desarrolla transversalmente, lo cual le da una capacidad para marcar la agenda e influir en un proyecto político que se piense integralmente y que permita que haya menores desigualdades. Y no sólo eso sino generar un cambio cultural profundo, ya nadie piensa sus acciones o sus discursos como antes. El poder feminista está cambiando la historia de todas las pibas y pibes", aseguró.

En cuanto al proyecto de ley por el aborto legal, seguro y gratuito, que se presentará por octavo año consecutivo, tras debatirse en 2018 y aprobarse en la Cámara de Diputados pero no en Senadores, la socióloga dijo: "Tiene un rol central, obviamente. Este paro también es por la legalización del aborto, y no sólo eso, sino también por la defensa de los derechos ya conquistados, como la Interrupción Legal del Embarazo que rige desde 1921". 

 

Fuente: Clarín

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