El arándano, una de las producciones afectadas por las inclemencias climáticas.

Por un plazo de un año, se decretó la Emergencia Agropecuaria para los productores tucumanos, otorgando beneficios por prórroga de impuestos nacionales.


El gobierno nacional se sumó a la provincia y decretó la Emergencia Agropecuaria para los productores tucumanos, otorgando beneficios por prórroga de impuestos nacionales.

El Gobierno nacional declaró la emergencia agropecuaria en las provincias de Tucumán, Santa Fe, Mendoza y Santiago del Estero por encontrarse afectada la producción de distintos cultivos como consecuencia de inundaciones, heladas y granizos.

Lo hizo a través de las resoluciones 75, 76, 77 y 78/2019 de la Secretaría de Agroindustria, publicadas hoy en el Boletín Oficial.

Para Tucumán, se estableció la emergencia en todo el territorio provincial por un plazo de 365 días corridos a partir del 1 de octubre de 2018 para las explotaciones de arándano y por el mismo plazo a partir del 30 de octubre de 2018 para las explotaciones de cultivos de garbanzo, trigo y papa consumo “primicia” que hayan sido afectadas por las intensas precipitaciones acaecidas entre los meses de octubre y noviembre de 2018.

La ley de emergencia agropecuaria propone una serie de beneficios impositivos y financieros, entre ellos la prórroga del vencimiento del pago de impuestos tales como ganancias, ganancia mínima presunta, y bienes personales.

También permite suspender el inicio o ejecución fiscal de juicios por cobro de impuestos adeudados; y, de registrarse la venta forzada de hacienda, ésta se podrá deducir el 100% de los beneficios de ganancias.

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