La primera ministra británica, Theresa May, pide apoyo para solucionar la conflictiva separación con la Unión Europea. (EFE)

Theresa May llamó a los europeos y a los diputados británicos a hacer un último esfuerzo para acordar el divorcio con la Unión Europea.

La primera ministra británica Theresa May lanzó su último llamado este viernes a los europeos y a sus diputados para que no rechacen su acuerdo de Brexit el próximo martes en la Cámara de los Comunes. Ella misma no descartó que hasta existe la posibilidad “de un segundo referéndum”, como un ejemplo de la incertidumbre.

“Rechacen mi acuerdo y podríamos no irnos nunca del todo”, dijo la premier desde Grimsby in Lincolnshire, con fondo de fábrica y manufacturas, en un claro mensaje a la clase obrera, en una advertencia a los diputados británicos que deben votar el fatídico día 12 de marzo su modelo de Brexit.

La premier dijo que “si los diputados votan en contra de su acuerdo la semana próxima, nosotros no nos iremos de la Unión Europea por muchos meses. O nunca”. Una amenaza a los Brexitiers.

“La semana próxima, los diputados en Westminster estarán frente a una crucial opción: apoyan el acuerdo o lo rechazan. Apóyendolo y Gran Bretaña se va a ir de la Unión Europea. Rechácenlo y nadie sabe que va a pasar”, alertó la primera ministra.

“Los líderes europeos me han dicho que un preocupante tiempo está corriendo y que solo tenemos una chance de hacerlo bien: Mi mensaje a ellos es que es ahora el tiempo de hacerlo bien. Sólo se necesita un solo golpe más”, agregó.

La Unión Europea dijo que “conversaciones técnicas” continúan con Downing St.

Con todo el lobby de periodistas de Downing St acompañándola, May lanzó su llamado cuando se inicia la semana en que el gobierno británico decide si aprueba el acuerdo misterioso de Theresa May, el no acuerdo o una extensión del artículo 50, que decide el divorcio con la Unión Europea, lo posterga o lo anula llegado el caso.

La estrategia de May fue convertir sus negociaciones de Brexit en un secreto para apremiar a Europa. Terminaron apremiándola a ella en un largo ejercicio de humillación comunitaria.

May ahora sugirió que las líneas del Brexit podrían convertirse en un “Soft Brexit” o “Brexit blando”, que no es otro una unión aduanera, o una convocatoria a segundo referéndum, que ahora apoya el laborismo.

Fuente: Clarín

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