Adolf Hitler saludando a las tropas alemanas durante un desfile militar (EFE).

Al menos dos ex combatientes formaban parte de la unidad militar del partido nazi. En Argentina hay 8 nazis que cobran pensión.

Las controvertidas pensiones que cobran más de 2.000 personas, ex colaboradores del régimen nazi, incomodan cada vez más en Alemania, en donde se presiona a las autoridades federales para que esclarezcan quiénes las cobran.

Este sistema de pensión se instauró en 1941 y debía inicialmente beneficiar a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, civiles o militares, incluso ex combatientes enrolados voluntariamente o por la fuerza en la Wehrmacht.

En total son 2.033 personas las que cobraron en febrero esta pensión, que en algunos casos puede alcanzar hasta los 1.500 dólares mensuales y que el periódico Bild bautizó como "la pensión de Hitler". De ellas 38 están en América Latina. Y entre esas 38, en Argentina hay 8.

Los ex SS, guardias de campamentos de concentración o personas condenadas por crímenes de guerra, estaban en principio excluidos. Pero parece que eso no se cumplió.

Entre los 15 habitantes de Suecia que siguen recibiendo pensiones alemanas por haber participado en la Segunda Guerra Mundial junto al Tercer Reich, hay por lo menos dos ex miembros de la Waffen SS, brazo armado del partido nazi involucrado en numerosos crímenes de guerra, según se desprende de la investigación del periódico Dagens Nyheter publicada el 8 de marzo.

Una semana antes el número total de beneficiarios de estas pensiones fue revelado oficialmente por el Gobierno de Schleswig-Holstein, estado miembro de la República Federal de Alemania encargado de los pagos a los voluntarios suecos. Todos tienen entre 82 y 101 años de edad y reciben pensiones de entre 1.500 y 10.000 coronas suecas (160 y 1.067 dólares, respectivamente).

A pesar de las afirmaciones de las autoridades alemanas de que ninguno de los pensionados integró la Waffen SS, los periodistas detectaron que dos de ellos combatieron en la 5ª división Panzer SS Wiking.

Suecia no fue ocupada por las tropas nazis, y solamente unos 200 suecos ingresaron voluntariamente en el ejército del Tercer Reich. En 1941 se les concedió pensión por un decreto de Hitler, la única decisión del Führer que no fue derogada durante el proceso de desnazificación de Alemania. La República Federal de Alemania, como sucesora del Tercer Reich, comenzó a pagar las pensiones garantizadas por los nazis desde 1949.

En febrero pasado las pensiones alemanas otorgadas a los ex nazis fueron motivo de polémica, luego que activistas belgas descubrieron que 27 ex colaboradores del Tercer Reich residentes en su país siguen recibiendo pagas de Alemania. En ese momento las autoridades alemanas informaron que eran 2.033 personas en todo el mundo recibían pensiones por el mismo motivo.

Al mismo tiempo, en la Ley de Atención a las Víctimas de la Guerra, que regula las prestaciones a ex combatientes de la Segunda Guerra Mundial, se precisa que las personas que violaron los principios de humanidad y se unieron voluntariamente a la Waffen SS no pueden recibir la pensión.

Fuente: Clarín y RT.​

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