Así son los tótems instalados en Aeroparque. (@jotaleonetti)

Las terminales automáticas ya funcionan en el aeropuerto Jorge Newbery. Los pasajeros contentos, pero los taxistas dicen que los "nuevos" valores no contemplan los tiempo de demora.

Las terminales automáticas de tarifas prefijadas para taxis comenzaron a funcionar este miércoles en el aeropuerto Jorge Newbery, con buena aceptación por parte de los pasajeros y resistencia de los taxistas que aseguraron que los valores que se expresan en las máquinas no contemplan demoras por cortes, manifestaciones o demoras en el tránsito.

Pasado el mediodía, las cinco terminales automáticas ubicadas el sector de arribos de la terminal aeroportuaria porteña comenzaron a funcionar y está previsto que desde el lunes próximo lo hagan las del aeropuerto de Ezeiza.

Una vez frente a las máquinas, denominadas "totems", los usuarios deben escoger el idioma, ingresar el destino del viaje, la cantidad de pasajeros y valijas a transportar y recibirán dos tickets, uno como comprobante de la transacción y otro que deberá entregar al taxista.

"Este sistema está bueno, sobre todo para la gente que no conoce Buenos Aires o no maneja bien el idioma", afirmó Herny de 32 años que cada dos o tres meses viaja a Buenos Aires por trabajo desde Río Negro.

"Pondría más máquinas, llegó un solo vuelo y ya tenemos que hacer una cola enorme, cuando lleguen cuatro o cinco vuelos juntos vamos a tener que esperar muchísimo", aseguró Miriam Méndez, recién llegada desde la ciudad de Posadas.

También consideró como "muy bueno el sistema", ya que así "te asegurás que el taxista te cobre la verdadera tarifa y no te pasee por lugares aprovechando que no conocés bien el lugar, como me ha pasado en anteriores oportunidades". 

 "Me parece más seguro saber de ante mano cuánto va a salir el viaje, espero que los taxistas lo respeten", señaló luego de obtener su ticket Mónica, que llegó desde Río Gallegos.

Mientras se habilitaba el sistema con personal del gobierno porteño dispuesto en los totems, en las puertas de salida hacia la zona de los taxis, le explicaban a los choferes que debían apagar el taxímetro y cobrar lo indicado en el ticket.

En tanto, un grupo de conductores realizaba una asamblea en rechazo al nuevo método. Concentrados en uno de los bulevares linderos al ingreso de vehículos, unos 30 taxistas miembros de la Mesa de la Unidad de Trabajo -que nuclea a casi a todos los gremios del rubro- juntaban firmas para realizar un rechazo formal del nuevo sistema al Ministerio de Transporte, ya que consideran que este sistema "no contempla el tiempo del viaje" y que "el taxímetro es necesario porque es lo que regula el seguro de riesgo".

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