"Es necesario adoptar medidas urgentes a una escala sin precedentes para detener y revertir esta situación y proteger así la salud humana y ambiental", concluye el informe.

La salud del planeta se deteriora de manera preocupante y desde las Naciones Unidas se advierte que los estados no cumplen con los tratados internacionales.

La crisis medioambiental a la que el modelo insostenible de desarrollo del ser humano ha llevado a la Tierra tiene preocupantes caras. El amenazador y transversal cambio climático, la dramática pérdida de biodiversidad, la reducción drástica del agua dulce disponible, la mortífera contaminación del aire, la inundación de plásticos de los mares y océanos, la sobrepesca...

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha radiografiado los principales problemas ambientales del planeta partiendo del conocimiento científico disponible. Las conclusiones del extenso informe −740 páginas− Perspectivas del medio ambiente mundial (GEO, sus siglas en inglés) presentado este miércoles son inquietantes. Lo son por lo que ya le está ocurriendo al planeta (con 7.500 millones de habitantes sobre la Tierra) y por lo que puede ocurrir en un futuro próximo (para 2050 la ONU prevé que sean 10.000 millones de personas y, para 2100, 11.000).

LA CRISIS MEDIOAMBIENTAL EN CIFRAS

Cambio climático. Desde 1880 la temperatura media de la superficie mundial ha aumentado entre 0,8 y 1,2 grados Celsius. En el último decenio se han registrado ocho de los 10 años más cálidos de los que se tiene constancia. Las emisiones de gases de efecto invernadero deben reducirse entre un 40% y un 70% entre 2010 y 2050 para cumplir el Acuerdo de París y evitar los peores efectos del cambio climático.

Contaminación del aire. Esta polución causa entre seis y siete millones de muertes prematuras al año. El 95% de la población del planeta reside en zonas con niveles de partículas finas superiores a los recomendados por la OMS.

Biodiversidad. Las zonas protegidas no llegan al 15% de los hábitats terrestres y al 16% de las zonas costeras y marinas. El 42% de los invertebrados terrestres, el 34% de los de agua dulce y el 25% de los marinos se encuentran en riesgo de extinción.

Océanos. El 50% de la Gran Barrera de Coral australiana está dañada por el aumento de la temperatura, mientras que los manglares han perdido entre el 20% y el 35% de su área de distribución desde 1980. Cada año, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en los océanos.

Agua dulce. Desde 1970 el 40% de los humedales del planeta han desaparecido. Son unos ecosistemas claves en la lucha contra el cambio climático.

Agricultura y usos del suelo. En 2050 unos 4.000 millones de personas vivirán en tierras desertificadas. La deforestación se ha ralentizado algo pero sigue avanzando en el mundo. Y el 33% de la comida se pierde o se desperdicia, sobre todo en los países desarrollados.

La humanidad no está en la senda para cumplir las metas fijadas para 2030 y 2050 en los distintos acuerdos internacionales sobre cambio climático, desarrollo sostenible y protección medioambiental. "Se requieren medidas urgentes ahora", sostiene la ONU. El informe –el sexto que se realiza, el primero data de 1997– sostiene que, aunque en algunos puntos concretos hay alguna mejora, desde que se publicó la edición primera hace más de 20 años "el estado general del medio ambiente ha seguido deteriorándose en todo el mundo". Según el análisis, los esfuerzos de algunos países y regiones se ven entorpecidos por modelos de "producción y de consumo insostenibles" y por el cambio climático.

El País: La ONU pide cambios sin precedentes para evitar la catástrofe medioambiental del planeta

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