Festejo Pincha en el Palacio Ducó.

El Pincha ganó 1 a 0 en el estadio Tomás Adolfo Ducó. El único gol del partido lo anotó Matías Pellegrini. El Globo extendió su racha sin triunfos a nueve partidos entre Superliga y Libertadores.

 

 Gabriel Milito revitalizó a Estudiantes en el inicio de su segundo ciclo en el Pincha. Fue debut con triunfo ante el golpeado Huracan, que extendió su racha sin triunfos a nueve partidos entre Superliga y Libertadores. Este Estudiantes del nuevo - viejo entrenador desplegó mucho ritmo, circulación, rotación, triangulación y verticalidad. Un estilo europeo.

El primer sacudón de la noche se produjo a los 14 minutos con un tremendo derechazo de Carlos Auzqui que reventó un poste. Hasta ahí venía bastante escaso de emociones el arranque del partido.

Siguió entendiéndose la intensidad y siete minutos después Estudiantes tuvo su oportunidad : la Gata Fernández se lució a pura gambeta y atrevimiento entre tres rivales y le dio el pase al pibe Pellegrini (reapareció tras su lesión ) quien libre de marca saco un disparo bien direccionado aunque falto de potencia que fue bien controlado por Anthony Silva.

Hasta que a los 28 minutos y en el mejor momento de Huracán, manejado por el colombiano Roa, festejó Estudiantes gracias a un jugada insólita. Entre Silva y Chimino durmieron en una salida. Ni uno ni otro mostró decisión. Una falla increíble. Quien estuvo muy atento fue Pellegrini para aceptar el regalo y marcar el 1 a 0. Huracán no salía del asombro y el estupor por ese ridículo gol y Estudiantes casi facturó por segunda vez a los 32 con un remate de Lucas Albertengo en el área chica tapado por Silva.

Reaccionó el Globo en el segundo tiempo. Pero las veces que superó el orden y la solidez de Estudiantes chocó con Andújar, quien abortó dos intentos de Damonte y otro de Barrios. Y se fue diluyendo ese ímpetu del local. Estudiantes, con el impasable Schunke, jamás se descontroló. Y cerca estuvo de estirar la cifra pero Albertengo no llegó a empujarla.

Los silbidos y algunos insultos despidieron a este Huracán sin rumbo y desorientado. Es que van cuatro derrotas consecutivas en el Palacio Ducó (Unión, Cruzeiro, San Martín de Tucumán y ahora Estudiantes ) y nueve encuentros sin ganar (siete de la Superliga y dos de la Copa Libertadores). “Y pongan huevos la p...que lo parió”, se escuchó desde las tribunas. El canto fue dirigido exclusivamente a los jugadores. A Mohamed, en cambio, por ser un hombre del club, aún tiene un protector aunque también se oyeron algunos reclamos desde la platea Miravé. Los hinchas perdieron la paciencia. Signos de bronca, decepción y fastidio.Es que de haber estado entre los cuatro primeros a comienzos de este año y estar en zona de clasificación a la Copa Libertadores ahora se encuentra hasta afuera de la Sudamericana.

El Pincha apunta al futuro con ilusión. El hombre del cabello enrulado y pasado en Independiente y Barcelona, que había dejado una buena imagen en su primer ciclo en el club platense, empezó muy bien. Como para que las esperanzas retornen a un equipo que, si bien la fecha anterior le había ganado el clásico a Gimnasia, antes venía de varios golpes.

 

Fuente: Clarín

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