La actriz recordó el lamentable hecho y por qué en aquel entonces no se lo mencionó a sus padres

La actriz contó una historia a la que nunca había hecho referencia de manera pública, en el programa “Podemos Hablar”.

En el último tiempo, y principalmente después de la denuncia de Thelma Fardin contra Juan Darthés, muchas figuras del mundo del espectáculo se animaron a contar situaciones de acoso que sufrieron a lo largo de su vida, tanto en el ámbito laboral como en el personal.

En esta oportunidad, Sabrina Rojas contó una historia a la que nunca había hecho referencia de manera pública. Tampoco en el ámbito privado: según su testimonio, solo se lo había mencionado a su marido, Luciano Castro. Fe en el programa PH, Podemos Hablar, el ciclo que conduce Andy Kusnetzoff por la pantalla de Telefe.

"Me sucedió una situación de muy chica, con seis años, con un vecino, Giuseppe, que vivía enfrente de mi casa. Yo tendría seis años y éramos tres amiguitas, una de las chicas era la sobrina de él. Nos estaba haciendo ver con unos largavistas, yo me acuerdo que nos los puso, y me apoyó por atrás. Después entendí, de más grande, qué apoyó y cómo estaba", comenzó su relato.

"En ese momento sentí una incomodidad, pero no sabía de qué se trataba, tenía sólo seis años. Entonces vuelve a mí, no sé si les hizo lo mismo a las chicas, y cuando me lo quiere volver a poner de nuevo le digo: 'No, gracias'. Nunca jamás lo conté, sentí que era algo incómodo, no sabía qué había pasado, porque no sabía de qué se trataba la vida, y después como que lo bloqueé", continuó.

"Más grande, charlando, se me vino a la cabeza, y Luciano me decía: '¿Por qué no le dijiste a tus hermanos?' Porque ya pasó, no sé si el tipo está vivo, y también porque no quería hacerles pasar un momento a mis padres de cómo no me lo vas a decir", profundizó.

"Como que uno sin querer cuida a la persona, por vergüenza y demás. Cuando escuchás tantos casos de abuso, si bien lo mío fue un momento y no se volvió a repetir nunca más, decís: '¿Cómo no lo cuentan?' Bueno, algo sucede que no lo cuentan, que pueden manipular a los niños de tal forma", explicó.

"Cuando era muy chica no llegué a dimensionar ni siquiera lo que me había sucedido. Me di cuenta de que era algo que me incomodaba y a partir de ahí tuve distancia", remarcó.

"Sí, me marcó, y me di cuenta de grande, charlando con mis amigas, ahí entendí que todas tenían algún caso parecido, y así y todo no se la conté a mi familia. No sé qué pasa que no contás, es re loco", concluyó.

Fuente: Infobae

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