El nuevo campeón del fútbol argentino sumó su título número 18.

La Academia igualó 1-1 con el Matador en Victoria gracias al tanto de Augusto Solari y, pese al gol de Lucas Rodríguez, festejó un nuevo título a falta de una fecha.

Sufriendo, a la altura de la historia de Racing: la Academia se consagró campeón de la Superliga al empatar 1-1 con Tigre, favorecido por la igualdad de Defensa y Justicia ante Unión por el mismo marcador. El equipo de Eduardo Coudet volvió a celebrar a nivel local luego de cinco años.

El mundo Racing grabará para siempre el 31 de marzo y el gol de Augusto Solari, que aprovechó un error grosero del arquero de Tigre, Gonzalo Marinelli, quien venía cumpliendo una gran actuación al evitar goles de Lisandro López o Darío Cvitanich en la primera etapa, situaciones que concretaron un primer tiempo favorable en el trámite a la Academia, aunque el conjunto de Néstor Gorosito intentó bajo el mando de Walter Montillo.

Cuando Racing peor jugaba, Solari fue el único atento ante una jugada que parecía que moría en las manos de Marinelli: el arquero quiso manotear la pelota por encima del travesaño, la misma pegó en el poste y le dejó servida la ventaja y el título al mediocampista. Lucas Rodríguez concretó de tiro libre la igualdad a un minuto de la finalización del tiempo agregado y le puso suspenso al cierre, ya que si lo daba vuelta Tigre, Defensa y Justicia podía pelear en la última fecha, aún igualando su encuentro ante Unión.

A Racing le espera una larga noche de festejos, similar a aquella del Torneo Final 2014 de la mano de Diego Cocca, siendo el último título de la Academia. La celebración oficial se dará la semana que viene en el Cilindro de Avellaneda, cuando el campeón cierre la Superliga ante, justamente Defensa, que desperdició la chance de definir el título en un mano a mano.

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