San Martín de San Juan empató con Colón y buscará en la última fecha la permanencia.

El equipo cuyano desaprovechó su chance, igualó 0 a 0 en Santa Fe con Colón y no pudo alcanzar a Patronato en la tabla de los promedios.

 

 San Martín de San Juan se llevó un empate sin goles de cancha de Colón, en el cierre de la 24ta. fecha de la Superliga, y quedó a dos puntos de Patronato de Paraná, el conjunto entrerriano que lo antecede desde afuera de la zona de descenso y al que intentarán rebasar en la última jornada del certamen para permanecer en Primera División, aunque con dependencia de una derrota o empate de los paranaenses y una victoria propia ante Talleres de Córdoba en casa.

La derrota de Patronato de Paraná con Godoy Cruz en Mendoza le brindaba a los sanjuaninos la posibilidad de igualarlos en la tabla de promedios en caso de vencer al "Sabalero". Pero además la derrota de Belgrano de Córdoba frente a Lanús y el empate de Tigre ante al campeón Racing Club le abrieron otras ventanas para escaparle al descenso con viento a favor en la última fecha del campeonato.

Colón, por su parte, llegó a este cotejo con la carga de siete partidos sin ganar en la Superliga ante un rival que nunca pudo vencerlo en los nueve antecedentes que registran en Primera, ya que dos fueron triunfos "sabaleros" y siete enfrentamientos finalizaron empatados. Y la lógica volvió a cumplirse en la décima edición de este cruce entre santafesinos y sanjuaninos, traducida en un espectáculo carente de calidad y emociones de ambos lados.

Colón intentó ser protagonista desde el arranque pero no contó con las herramientas, ni tácticas ni individuales, como para adueñarse del desarrollo y progresar en pos de la victoria. Y su público, que pobló buena parte del estadio, ya estaba avisado de que el andar de su equipo iba a tener estas características y no se equivocó. Por eso se mantuvo en silencio durante la mayor parte de los 90 minutos de juego, y levantó la voz solamente para cuestionar a sus jugadores.

Pero más allá de los hinchas, a quien más afectaba la liviandad con que jugaban sus dirigidos era a su técnico, Pablo Lavallén, que justamente empezó su carrera como entrenador en San Martín de San Juan. Y a tal punto llegaba su incomodidad que gesticulaba y lanzaba botellitas de agua mineral por los aires como un poseído, centrando sus reclamos en el volante colombiano Guillermo Celis, quien desde dentro del campo le pedía que se tranquilizara porque entendía claramente lo que le estaba pidiendo.

Sin embargo, al cabo del primer tiempo la mejor opción para abrir el marcador corrió por cuenta del visitante, y si se diluyó sin siquiera un remate al arco fue por el paraguayo Pablo Palacios Alvarenga quedó en posición de remate y, extrañamente, terminó jugando la pelota hacia el medio, donde no había ningún compañero sino el defensor local, el ex Temperley, Gonzalo Escobar, dispuesto a rechazar.

En la segunda etapa Colón pudo hacer pie en el partido y pese a que la mediocridad siguió siendo el denominador común de las acciones, siempre estuvo pisando campo rival en mayor proporción que su rival y merodeó con mejores perspectivas la valla de un Luis Ardente que respondió con acierto en varias ocasiones.

En definitiva el empate le permitió a los cuyanos seguir respirando hasta la última fecha del campeonato en la que recibirá a Talleres de Córdoba, mientras que para Colón significó otra frustración más, la octava consecutiva en que sumar de a tres puntos le resultó una misión imposible.

 

Fuente: Infobae

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