La decisión se conoció en medio de un escándalo que surgió a partir de la publicación de un informe periodístico

El presidente uruguayo reaccionó tras un escándalo relacionado a delitos de lesa humanidad

El primer mandatario uruguayo, Tabaré Vázquez, anunció el pasado lunes la destitución del ministro de Defensa, Jorge Menéndez, del viceministro Daniel Montiel y de tres generales del Ejército, entre ellos el comandante en Jefe José Ariel González, quien había asumido hace quince días.

La decisión se conoció en medio de un escándalo que surgió a partir de la publicación de un informe periodístico, en el que se revelaron las actas de un Tribunal de Honor realizado a José Gavazzo, un militar condenado por crímenes durante la dictadura, en el que reconocía el asesinato de un militante de izquierda en una unidad militar.

Los tres generales destituidos por el presidente son quienes formaban parte del Tribunal de Honor, en el cual concluyeron que Gavazzo al realizar esa acción no afectó la moral del Ejército. Entre ellos, el actual comandante José Ariel González y sus camaradas de armas Alfredo Erramún y Gustavo Fajardo.

A partir del informe periodístico, la Fiscalía inició una investigación de oficio porque los hechos nunca habían sido denunciados a la Justicia uruguaya.

La investigación fue publicada por el diario El Observador, y en ella se detalla que Gavazzo reconoció haber sido quien arrojó al río Negro el cuerpo del que es considerado el primer desaparecido político de Uruguay en 1973.

Gavazzo es un reconocido torturador durante la última dictatura militar uruguaya, sucedida entre 1973 y 1985, fue condenado por 28 homicidios y esta semana se conoció que el año pasado admitió el asesinato de Roberto Gomensoro, un militante de la guerrilla Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros), que integró en su juventud el expresidente José Mujica (2010-2015).

Frente a las críticas recibidas por el Gobierno y los militares, el presidente uruguayo tomó la decisión de destituir a los integrantes del Tribunal de Honor y al ministro de Defensa por no haber derivado el texto de las confesiones a la Justicia ordinaria.

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