Miles de personas concurrieron a la convocatoria contra el régimen sudanés. (AFP)

Al Bashir lleva 30 años en el poder. La Asociación de Profesionales Sudaneses, sindicato opositor, proclamó este 6 de abril como “el Día de la Victoria”.

El efecto de las revueltas en Argelia, que lograron la caída del régimen de Abdelaziz Bouteflika después de 20 años en el poder, tuvieron su réplica en otro país africano, Sudán, donde miles de personas salieron a la calle para exigir la renuncia del presidente Omar al Bashir, quien lleva más de tres décadas gobernando.

Una muchedumbre logró llegar a las puertas del cuartel general del Ejército en Jartum, capital de Sudán, a pesar de que la policía y los militares trataron de dispersar las marchas en varios puntos de la ciudad con gases lacrimógenos y otros materiales antidisturbios.

“El Ejército está con nosotros, no tenemos miedo”, coreaban los manifestantes a las puertas del cuartel general para tratar de ganarse el favor de los militares, que hasta ahora han mostrado fidelidad ciega a Al Bashir. Otro grupo de decenas de manifestantes se dirigió hacia la residencia oficial del presidente, pero la Policía se lo impidió.

El grito de “El pueblo quiere que caiga el régimen”, uno de los lemas más populares de las protestas de la Primavera Árabe de 2011 en varios países de la región, resonó con fuerza este sábado frente al cuartel general de los militares sudaneses. Los grupos opositores que organizaron la marcha emitieron un manifiesto dirigido a los oficiales en el que pidieron al Ejército “alinearse con las demandas de las masas”.

“A las Fuerzas Armadas les interesa aceptar un nuevo sistema democrático que ponga fin a las guerras y dirija los recursos en beneficio de las personas y rehabilite las instituciones del Estado, que han sido devastadas, incluidas las Fuerzas Armadas”, afirman en el texto.

Tras varias horas de protesta, los militares pidieron a los manifestantes que se desconcentraran, pero centenares de personas se mantuvieron frente a la sede de las Fuerzas Armadas, con banderas sudanesas y coreando consignas contra el régimen de Al Bashir. Al comienzo de la noche los militares usaron gases lacrimógenos para dispersarlos.

La Asociación de Profesionales Sudaneses, sindicato opositor que ha estado al frente de las protestas desde mediados de diciembre, proclamó este 6 de abril como “el Día de la Victoria”. El sindicato pidió a los sudaneses que se mantengan en las calles y hagan una sentada en las principales avenidas de Jartum hasta que “caiga el tirano”.

Las protestas se desataron el 19 de diciembre, coincidiendo con el regreso al país desde el exilio del principal líder opositor, Sadeq al Mahdi, líder del partido islamista Al Umma, y motivadas por los precios disparados de productos básicos como el pan y los combustibles.

Las manifestaciones estaban languideciendo en las últimas semanas, pero ayer regresaron con una fuerza inédita, en parte por el ejemplo del éxito de las revueltas de Argelia.

El ex vocero de la presidencia Abu Izzaldin advirtió que el intento de emular lo que ocurrió en Argelia no es más que una “imitación ciega”, ya que “en Argelia el Ejército presionó a Bouteflika”, y en Sudán las circunstancias son diferentes.

El partido Al Umma convocó la manifestación de este sábado coincidiendo con el aniversario del levantamiento popular del 6 de abril de 1985, que llevó al derrocamiento del entonces presidente, Yafar al Nimeiri, que encabezaba un duro régimen militar.

Esa revolución dio paso a un breve periodo democrático de cuatro años, en el que ganó las elecciones a primer ministro Sadeq al Mahdi, quien fue derrocado en un golpe de Estado en 1989 por Al Bashir. Desde entonces, el mandatario se aferra al cargo.

Compartir

Comentarios