Venezuela rompe récords de recesión económica.

El organismo señaló que "es la peor crisis en la Historia moderna de la región". El diagnóstico se produce en medio del colapso eléctrico que afecta a los venezolanos.

 

 El Banco Mundial (BM) no se anda por las ramas económicas para definir el derrumbe venezolano: "Es la peor crisis en la Historia moderna de la región". El declive revolucionario es de tal dimensión que el BM pronostica que el Producto Interior Bruto (PIB) del país con mayores reservas de petróleo del planeta se va a contraer en 2019 un 25% adicional, pese a que la caída en 2018 ya batió récords: 17,7%.

"Nada podía preparar a la región para la escalada de la crisis económica, social y humanitaria en Venezuela", añaden los expertos del banco. El diagnóstico se produce en medio del colapso eléctrico que comenzó el 7 de marzo y todavía hoy golpea duramente a los venezolanos. Los apagones constantes persisten, pese a que el Gobierno de Nicolás Maduro ha anunciado la puesta en marcha de un plan de racionamiento que desvela dónde se concentran los miedos chavistas: la Gran Caracas no sufrirá cortes controlados, mientras que las zonas más occidentales, como Maracaibo (segunda urbe más populosa), sólo dispondrán de cuatro a seis horas de energía eléctrica.

Con la recesión de este año, Venezuela se colocaría al frente del ránking histórico de peores depresiones económicas, igualando a la guerra civil siria. El 51% del PIB perdido durante los seis primeros años de Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores, más lo vaticinado en la actualidad por el BM, queda muy por encima del crack del 29 en EEUU, la crisis de Grecia, la Guerra Civil española o la República de Weimar, según los estudios del economista estadounidense Steve Hanke. El profesor de la Universidad John Hopkins, en Baltimore, también sitúa al país sudamericano en la primera posición del ránking de los países más desdichados.

Un sentimiento compartido por los ciudadanos, que ya protagonizan una nueva huida por sus fronteras. En la actualidad, más de cuatro millones de venezolanos han abandonado el país porque sienten que la realidad es incluso peor que los augurios.

Hiperinflación

Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, les da la razón. "Este año la contracción puede ser superior al 30%", vaticina, ante el empuje de la hiperinflación, que cerró 2018 con un incremento de 1.370.000%. Un año "dramático", concluye Oliveros.

Otro economista, Urbi Garay, ha calculado la devaluación del bolívar, que amenaza con superar el número de dígitos de las calculadoras convencionales: "En noviembre de 2006, el bolívar se cotizaba a 3.200 por dólar, un precio parecido al de hoy. De no habérsele quitado al bolívar tres ceros (2008) y cinco ceros (2018), la cotización actual sería de 320.000 millones de bolívares por un dólar".

Un pozo muy profundo al que se suma la vertiginosa caída de la producción petrolera, una vez superado el listón del millón de barriles. En marzo sólo se produjeron 740.000 barriles por día cuando en 1998, tras la llegada de Hugo Chávez al poder, la producción alcanzaba sus máximos históricos con 3,5 millones de barriles y se encaminaba a los cinco millones.

La depresión venezolana no sólo castiga a los países de la región, superados por la gigantesca emigración, también frena sus economías. El BM ha recortado hasta 0,9% las previsiones de crecimiento para América Latina por culpa del "trágico colapso" venezolano. El desarrollo débil o negativo de Argentina, Brasil y México también limita el avance de los otros países, con Panamá y Perú otra vez a la cabeza del crecimiento.

 

Fuente: El Mundo

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