En su llegada a los Blancos, en 2017, el equipo se hizo con el Torneo Regional del NOA.

Gabriel Ascárate, ex Puma tucumano, valoró el regreso al club de toda la vida para ser campeón luego de dejar el seleccionado argentino: "hoy somos competitivos en Tucumán".


El sentido de pertenencia y el espíritu amateur llevaron a Gabriel Ascárate a abandonar las luces, los flashes y el glamour del rugby francés, los Pumas y Jaguares. El centro de 31 años, actualmente jugando en Natación y Gimnasia, el club de toda la vida, disfruta de sus últimos años de carrera en casa, con amigos, siendo "campeón y competitivo", hechos para los que volvió.

"Renuncié a los Pumas porque consideraba que ya había estado muchos años. El rugby es un deporte físico y muy mental, no había vivido la experiencia de hacer un año entero con mi club y amigos, uno se va haciendo grande, la carrera se va acortando", aseguró Ascárate, ganador del Regional del NOA en 2017 en los estudios de LV12, y sentenció que el haber vuelto "fue la mejor decisión que tomé en mi vida, se me dio en una época de crisis en mi club. Ese año pudimos salir campeones, la mentalidad del club cambió y hoy somos competitivos".

El ex Puma valoró la gestión que ubicó a los equipos antecesores al seleccionado nacional como los equipos juveniles, Jaguares, Argentina XV o Pampas XV, en su momento: "la brecha que hay entre los Pumas y cualquier otro seleccionado era enorme, la idea era acortar eso, que el jugador cuando suba a los Pumas tenga roce de test match". Y analizó la actualidad y cómo puede llegar el equipo al Mundial de Japón: "tuve muy lindas experiencias con la Selección, me toca acompañar desde afuera como hincha, el crecimiento fue enorme. El staff de Mario Ledesma me parece muy bueno. No soy tan objetivo al hablar porque tengo muchos amigos ahí, les tengo una confianza plena para lo que viene".

Por último, contó las sensaciones y explicó su idolatría en Francia, donde jugó en el Carcassone en la temporada 2012/13: "en Europa el jugador profesional trata de cuidarse un poco. Yo tengo una mentalidad contraria a esa por el rugby amateur que viví toda mi vida. La gente me tomó cariño porque yo quería jugar todos los minutos, tuve partidos buenos y fue de la mano con que la gente se encariñe. Me hicieron muy feliz esos años".

Compartir

Comentarios