Imagen de archivo.

Un taxista contó en La Mañana de la 12 lo que vivió con otro conductor. La Policía solo retuvo el arma del agresor. No hay detenidos.


 

 Podría ser una escena de la película Relatos Salvajes, pero fue real y sucedió en Tucumán. Ezequiel, taxista, fue agredido físicamente y amenazado con un arma de fuego por un policía federal solo por tocarle bocina para evitar un choque.

Ezequiel es chofer de taxi hace dos meses. Eran las 12.30 del martes cuando llegó a la intercepción de Caminó del Perú y Don Bosco. “Tuve que tomar un desvío por un accidente. Iba hacía el sur cuando se incorpora un auto –Gol Trend color negro- con vidrios polarizados. Para  advertir que estaba atrás le toque bocina porque íbamos muy pegados. Pero el conductor me encerró, luego descendió y a los gritos comenzó amenazarme de muerte”, cuenta el conductor en La Mañana de la 12.

Y continúo: “Se mete por la ventanilla del auto, me rompe la ropa, con la mano izquierda me zamarreaba y con la derecha saca un arma y me apunta en la cabeza”.

Ezequiel dijo que fue el peor momento de su vida. “Cuando un ladrón quiere robarte, se lleva tus cosas y se termina todo. Pero en esta situación cual es la pretensión de este hombre, ¿quitarme la vida?”, cuestionó. Y contó que en última instancia se identificó como policía federal.

Luego le abrió la puerta del auto, lo sacó a la fuerza y le seguía apuntando con la pistola. “El se tropieza, me suelta pero el arma iba de un lado a otro. Yo aprovecho para huir. Sin embargo y no conforme me comenzó a seguir. En un momento siento una explosión y todo el vidrio de la cuneta se destruyó”, relató.

Ezequiel recordó el corte que había y fue hasta ese lugar ya que había policías. “Llego al control, la Policía no lo detuvo, si le retuvieron el arma.  Adentro del vehículo había dos cargadores y municiones. Y en donde se produjo la agresión había siete vainas”, explicó.

El taxista dijo que el agresor vive a 10 cuadras de su casa. “Tengo temor porque es una persona de la fuerza, todos tenemos nuestro momentos de furia, pero ¿Cómo este? Siento que puede pasar cualquier cosa”, sostuvo.

“Soy taxista hace dos meses por la situación económica. Llevo apuntes porque estudio. Trabajo 16 horas cuidando a los pasajeros. Esto es ajeno a lo que hago diariamente es parte de la sociedad violenta en la vivimos”, cerró.

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