La iniciativa podría aplicarse para cualquier localidad de frontera de la provincia.

Lo contempla la Carta Orgánica municipal de Salvador Mazza, recientemente sancionada.

Los convencionales constituyentes que hace pocos meses sancionaron la Carta Orgánica del municipio de Salvador Mazza incluyeron en uno de los capítulos la creación de un consejo de seguridad en esa localidad de frontera pero que bien puede aplicarse a otros pueblos fronterizos que son los que padecen el drama de la inseguridad, la salida y el ingreso de personas sospechosas de cometer delitos, las trágicas consecuencias que tras de sí arrastra el narcotráfico y los delitos conexos como el robo de vehículos y el contrabando en general.

El autor de la iniciativa es Osvaldo Miguel Sosa un experimentado comisario retirado de la Policía de la Provincia quien la mayor parte de su carrera policial la cumplió en el norte por lo que conoce desde hace años la problemática de inseguridad que castiga a estas localidades.

"Es tan remanido el tema de la inseguridad que ya no aparece ni en las noticias pero en Salvador Mazza no se salvó ni el intendente Méndez (semanas atrás sufrió un robo en su empresa)", graficó Sosa al explicar su iniciativa, que está contemplada en la flamante carta orgánica.

El compromiso de todos

Sosa explicó que "los discursos que no se ajustan a la realidad se padecen en forma directa en las localidades de frontera, porque lo que falta es política de seguridad y sentido común pero también el compromiso y la participación de la gente honesta que vive y trabaja en zonas que tienen tantas dificultades y que son las primeras víctimas del delito".

"Cuando se produce algún hecho es costumbre culpar directamente a la Policía, lo que en lugar de ayudar a la seguridad termina siendo funcional a los delincuentes que operan en la zona de frontera", definió el excomisario.

Sosa consideró que "un consejo de seguridad debe estar integrado por la Policía provincial, la Federal, Gendarmería, Aduana, Migraciones, Intendencia, Consejo Deliberante, Fiscalía Penal, cámaras de comercio y ONGs locales".

"A los fines prácticos cuando ese consejo detecte que, por ejemplo, falta personal policial o vehículos, debe peticionar ante las autoridades de seguridad porque muchas voces tienen más fuerza que solo la del jefe de la dependencia, que pide una vez y no se anima a reiterar el pedido por temor a ser sancionado por los superiores", explicó convencido.

En ese sentido el excomisario recordó que "alguna vez me tocó, como jefe en Salvador Mazza, pedirle con insistencia al jefe de Unidad porque no teníamos personal ni vehículos. Me respondió que si era tan pretencioso me mandaba destinado a algún lugar más alejado y lejos de mi familia como una forma de castigo por insistir. Eso sucedió y sucede, no ha cambiado; hay superiores que le dicen a los comisarios, inventala, dibulaja pero solucioná vos", refirió.

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