Esta fase de los trabajos de desmantelamiento se ha retrasado más de cuatro años desde la fecha inicialmente prevista por TEPCO, debido a los fallos que sufrieron los dispositivos electrónicos y robóticos empleados

Se lleva a cabo de forma remota y es la primera vez que se retira combustible nuclear después del tsunami del 11 de marzo de 2011.

La operación en el reactor 3 de la central de Fukushima es mostrada en una pantalla por los técnicos japoneses (Kyodo via REUTERS)

Tepco, el operador de la central accidentada de Fukushima, comenzó a retirar este lunes el combustible almacenado en la piscina del reactor 3, uno de los más dañados, una delicada operación que fue retrasada en varias ocasiones y tomará unos dos años.

Es la segunda vez que se lleva a cabo tal operación, después del vaciado de la piscina del reactor 4 entre 2013 y 2014. Pero el estado del reactor en cuestión era diferente, pues su núcleo, a diferencia del número 3, no entró en fusión porque estaba vacío.

Las piscina de desactivación y enfriado del reactor 3 contiene 566 unidades de combustible nuclear, voluminosas piezas que deben extraerse antes de realizar el resto de tareas en el edificio, que sufrió una importante explosión.

El edificio del reactor 3 se transformó tras el accidente en una selva de chatarra, que hubo que evacuar. La piscina, situada en lo alto, también estaba llena de todo tipo de desperdicios.

La operadora prevé completar la retirada de las barras de combustible de la unidad 3 para marzo de 2021, mientras que en las otras dos unidades dañadas restan un millar de barras más que TEPCO planea retirar a partir de 2023.

Aparte de estas barras, se ha detectado la presencia de restos fundidos de combustible atómico en el fondo de la vasija de contención de los reactores 1, 2 y 3, según mostraron las imágenes captadas por varios aparatos remotos introducidos por TEPCO.

Periodistas frente a los reactores 1 y 2 de la centra de Fukushuima (REUTERS/Toru Hanai/archivo)

Estos residuos altamente radiactivos son fruto de la fusión parcial de las unidades durante la catástrofe nuclear de 2011, y presentan dificultades técnicas para su retirada mucho mayores que las barras de combustible.

Los reactores 1, 2 y 3 sufrieron fusiones parciales de sus núcleos tras quedarse sin alimentación eléctrica a raíz del desastre natural acaecido hace casi 8 años.

TEPCO ya completó la retirada de combustible almacenado en el reactor 4 de la central, donde los daños fueron menores que en las otras unidades.

La crisis atómica de Fukushima está considerada el peor accidente nuclear desde el de Chernóbil (Ucrania) en 1986.

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