Las sesiones fueron de 30 minutos, tres veces a la semana, durante seis semanas.

La Universidad norteamericana de Utah probó con diez pacientes los desplazamientos que, en seis semanas de ejercicio, mejoran su estabilidad física.

El Parkinson es una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta el movimiento. Por el momento carece de cura y los que la sufren pierden de forma paulatina el dominio de su cuerpo. Por eso, una investigación de la Universidad de Utah, Estados Unidos, concentró sus esfuerzos en el aspecto motriz.

Los científicos involucrados desarrollaron un sistema de entrenamiento basado en realidad virtual para que los pacientes puedan practicar desplazamientos. Según informó la institución en un comunicado, las primeras pruebas ya arrojaron buenos resultados: en tan solo seis semanas de ejercicio, los investigadores observaron una mejoría en el equilibrio de los usuarios. Además, notaron un avance para esquivar obstáculos, lo que les otorgó mayor confianza en los movimientos.

El sistema consta de una cinta y un entorno virtual. Los pacientes deben caminar sobre el aparato (sujetados por un arnés) y esquivar diversos objetos virtuales que aparecen delante de ellos. Si tienen éxito en la primera ronda, pasan a la segunda donde los objetos aumentan su tamaño. Estos ejercicios buscan ayudarlos a afinar el control muscular y el balance.

"La ventaja principal es que pueden encontrar muchos obstáculos dentro de un ambiente seguro. En este sentido, los participantes disfrutaron de la experiencia y señalaron que fue más que un ejercicio físico, fue una actividad divertida donde pudieron desafiarse sin el miedo a caerse", señaló K. Bo Foreman, el director del proyecto.

De estas primeras pruebas participaron diez pacientes con Parkinson. Las sesiones fueron de 30 minutos, tres veces a la semana, durante seis semanas. "Esperamos que nuestro desarrollo ayude a las personas a disminuir las caídas en su vida diaria. La enfermedad de Parkinson es progresiva, así que cualquier cosa que podamos hacer para impactar en su avance es un paso en la dirección correcta", concluyó el científico.

Ahora el equipo de trabajo busca incorporar el desarrollo al centro de rehabilitación del Hospital de la Universidad de Utah, así como también rediseñar el aparato para poder realizar los ejercicios con un casco -esto mejorará la posibilidad de uso del producto-. Por último, compararán los resultados obtenidos con gente que haya realizado programas de entrenamiento tradicionales o no haya participado de ellos.

Fuente: Con Bienestar.

Compartir

Comentarios