Kim Jong-un y Vladimir Putin

El Kremlin confirmó el encuentro entre ambos líderes un día después de la prueba militar realizada por la dictadura comunista, que presenta un desafío a las sanciones internacionales.

 

El dictador norcoreano Kim Jong-un viajará a Rusia a finales de abril para sostener una reunión bilateral con el presidente Vladimir Putin, anunciaron este jueves las autoridades rusas.

"Por invitación de Vladimir Putin (…) Kim Jong-un viajará a Rusia para una visita durante la segunda mitad del mes de abril", se limitó a informar el Kremlin en un comunicado.

Se especula que la cita podría realizarse en Vladivostok, una localidad en el extremo sureste de Rusia y a menos de 200 kilómetros de la frontera norcoreana.

La aversión de Kim a viajar en avión dificultan la posibilidad de que el encuentro sea en Moscú, ubicada a más de 6.000 kilómetros de Pyongyang.

El diario ruso Izvestia, que cita fuentes diplomáticas, informó el miércoles que el encuentro tendrá lugar antes de que Putin viaje a China los días 26 y 27 abril para una cumbre económica. El Kremlin busca mantener un rol activo y no quedar fuera de las negociaciones que lleva adelante la Casa Blanca para desnuclearizar la península.

El vínculo entre Corea del Norte y Estados Unidos se ha enfriado notoriamente en las últimas semanas. Además del fracaso de la segunda cumbre entre Donald Trump y Kim, en la que no se llegó a ningún acuerdo, el régimen pidió retirar al secretario de Estado, Mike Pompeo, de las negociaciones bilaterales.

A su vez, este miércoles, la dictadura celebró un nuevo ensayo militar. Según la prensa estatal, Kim supervisó una prueba de lanzamiento de un nuevo tipo de "arma táctica guiada", con un "modo peculiar de guía de vuelo y la carga de una poderosa ojiva".

Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, con sede en Washington, Corea del Norte podría estar reprocesando material radiactivo para fines bélicos desde el fracaso de la cumbre de febrero.

La semana pasada, un senador estadounidense preguntó a Pompeo, que viajó cuatro veces a Pyongyang en 2018, si el calificativo de "tirano" se aplicaba a Kim. "Por supuesto. Estoy seguro de haberlo ya dicho", respondió Pompeo. Toda crítica personal a Kim Jong Un es muy mal vista en un país en donde la dinastía Kim es objeto de un culto a la persona absoluto.

Fuente: Infobae (Con información de AFP)

 

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