Un requisito es ubicar a los pacientes crónicos en una unidad habitacional o Casa de Convivencia.

Los pacientes contarán con los sectores comunitarios y de Unidad de Externación como parte del proceso de readecuación. Se ampliarán servicios asistenciales.

Se dispusieron dos áreas, una comunitaria y otra para la Unidad de Externación para el tratamiento de los pacientes del hospital Juan Obarrio. Los cambios son parte del proceso de readecuación que llevan a cabo para cumplir en el 2020 con la ley de Salud Mental 26.657, y convertirlo en un hospital polivalente.

Uno de los requisitos, además de ampliar los servicios asistenciales según detalló la subdirectora de la institución, la doctora Ana Karina Marteau, es ubicar a los pacientes crónicos en una unidad habitacional o Casa de Convivencia, que está siendo gestionada. Mientras tanto el dispositivo de rehabilitación del efector incluye talleres de oficios como carpintería, manualidades y pintura gracias a un convenio entre el Ente Cultural de Tucumán y el Ministerio de Educación. Si los pacientes logran acumular una cantidad determinada de horas pueden recibir una certificación.

Otro de los pasos previos, pensando en la posibilidad próxima de reubicar a los pacientes en una casa, es brindarles pautas de convivencia, con actividades como cocina y aseo, que ya ponen en práctica en la Unidad de Externación.

“Esto es muy importante, una motivación y un gran desafío para ellos, donde pueden mostrar sus habilidades, en contacto con otras personas con la posibilidad además de acceder a un certificado que convalida aún más el esfuerzo”, resaltó Marteau. Este trabajo lo realiza un equipo multidisciplinario que incluye un médico psiquiatra, psicólogo, trabajadores sociales, enfermeros y rehabilitadores.

En ese proceso de conversión, el hospital Obarrio sumó además prestaciones como clínica general, ginecología, neurología y gerontología. “De esta manera ampliamos la respuesta en cuanto a lo asistencial”, finalizó Marteau.

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