Explosiones en Sri Lanka golpearon dos iglesias y tres hoteles. (Facebook: sebastianchurch150)

Los ataques se produjeron durante la celebración de la Pascua de Resurrección, mientra centenares de fieles concurrían a los templos.

A primera hora de este domingo, se produjo una serie de explosiones en iglesias y hoteles de lujo en Sri Lanka, causando la muerte de al menos 200 personas y dejando a más de 400 heridos, informaron fuentes policiales locales. Entre las víctimas habría más de 30 extranjeros.

Tres iglesias y tres hoteles localizados en diferentes partes del país fueron blanco de los primeros atentados, en medio de la celebración de las Pascuas de Resurrección. Mientras un centenar de fieles asistían a los templos católicos, se produjeron las explosiones.

Más tarde se registraron otras dos explosiones, una en un hotel cercano al zoológico nacional y otra al norte de Colombo. Según informó la agencia de noticias AFP, las víctimas fatales alcanzarían a 200.

Las iglesias atacadas fueron la de San Antonio de Colombo, la de San Sebastián de Negombo, al norte de la capital, y la tercera, la de Batticaloa, en el este de la isla. Los tres hoteles atacados en un primer momento, el Cinnamon Grand, el Kingsbury y el Shangri-La, todos de cinco estrellas, ubicados en Colombo. Mientras que las últimas dos explosiones se produjeron en un hotel cerca del zoo de Dehiwala, al sur de la capital, y en un complejo residencial en Dermatagoda.

El primer ministro esrilanqués, Ranil Wickremesinghe, condenó los atentados, calificándolos de "ataques cobardes": "Hago un llamamiento a todos los esrilanqueses a permanecer unidos y fuertes en este momento trágico. El Gobierno está tomando medidas inmediatas para contener la situación".

El Ejecutivo ha convocado al gabinete de seguridad nacional para analiza la situación. Además, se decretó un toque de queda inmediato y por tiempo indeterminado, según ha informado el ministerio de Defensa.

Estos ataques suceden en el marco de un fuerte conflicto histórico interreligioso, y son los más sangrientos desde el final de la guerra civil en Sri Lanka, un conflicto étnico-religioso que enfrentó a la mayoría budista cingalesa y a la minoría hindú tamil durante más de una década.

Los últimos atentados contra minorías religiosas de relevancia datan de 2018, cuando el Gobierno tuvo que declarar el estado de emergencia después de se produjeran enfrentamientos entre musulmanes y cingaleses budistas.

Sri Lanka, con una población cercana a los 21 millones de habitantes, es un país mayoritariamente budista que cuenta con unos 1,2 millones de católicos. Junto al 70% de budistas, los hinduistas representan un 12%, los musulmanes un 10% y los cristianos, un 7%.

 

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