El Decano en Córdoba

Atlético enfrenta hoy a talleres en Córdoba a las 21.10. sera la presentación del equipo de Zielinski en la Copa de la Super Liga.

Con el avión volando en círculos en el cielo del aeropuerto de Pajas Blancas, surgió la primera figura y un paralelismo: el comandante, por precaución, decidió esperar a aterrizar ante las condiciones desfavorables en Córdoba. Algo similar tendrá que asumir hoy Atlético -cuyo plantel ocupaba la nave-, cuando desde las 21.10 enfrente a Talleres por el partido de ida de octavos de final de la Copa de la Superliga. “Paciencia” pidió el piloto, cuando las maniobras ya habían superado la media hora, y eso también es algo que el “Decano” deberá tener para neutralizar el efecto del juego del “Tallarín” y el seguro intenso aliento de su gente.

El gris amanecer del jueves tucumano se pareció al gris mediodía cordobés. La lluvia y la neblina eran una compañera inevitable en “La Docta” en la llegada del vuelo. Como lo había sido en la salida desde Tucumán. Ante la contigencia, los jugadores no se hicieron problemas, acostumbrados al trajín de volar seguido dentro y fuera del país, a veces aún en peores condiciones climáticas.

Esos tonos apagados del día recibieron color por parte de la gente, que reclamó fotos con integrantes del plantel en ambos puntos del viaje. Cristian Lucchetti, David Barbona y Leandro Díaz encabezaron el “rating” de pedidos. Así lo certificó por ejemplo un empleado de seguridad de Pajas Blancas, tucumano él y que prefirió mantener su nombre en reserva. “Vi a David y a Leandro y no podía dejar pasar la oportunidad para hacerme una foto”, contó. Así lo mostró Nahuel Cardozo en el “Benjamín Matienzo”, adonde fue tempranito a despedir a los muchachos “porque Atlético es mi vida”, según dijo. Hasta apareció entre el pasaje el piloto del Turismo Nacional, Maximiliano Bestani, en viaje de negocios y sorprendido con ver a los jugadores. Y un párrafo aparte para César Monayar, fanático de Talleres, que volvía a su tierra y se encontró con el “rival” de frente. Elogió la amistad entre las hinchadas, dijo ser amigo de Javier Toledo (“si hace un gol, me lo va a dedicar”), pero no evitó lanzar, en voz baja, un “¡aguante la “T!”, al ver el desfile de los integrantes del plantel que dirige Ricardo Zielinski.

Justamente el “Ruso”, en el vuelo, fue el que más al fondo se sentó. Hizo el viaje leyendo y tomando apuntes, quizás cerrando filas en la estrategia a utilizar esta noche. Los jugadores, dispersos aquí y allá, escuchando música, jugando con sus celulares o charlando entre ellos.

El ambiente de relajada tensión del vuelo mutó en distensión al llegar, pese a la lluvia. Allí sí se vieron sonrisas, bromas, gestos atentos con los fanáticos y miradas en alto, muy a tono con el presente del club. Uno a uno, los muchachos fueron subiendo al bus que los esperaba a la salida del hall de Pajas Blancas. Uno a uno inició así la última parte del periplo que los llevó a Córdoba para volver a ver acción después de tres semanas sin partidos oficiales. Con precaución y paciencia, como hizo el piloto, Atlético apunta a tomar vuelo futbolístico y así sacar rédito en el seguramente atestado “Mario Kempes”.

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