Ministro de Defensa

El ministro de Defensa cesado, Gavin Williamson, y su sustituta, Penny Mordaunt, caminan juntos hacia Downing Street. DANIEL LEAL-OLIVAS AFP

Downing Street acusa al político de divulgar deliberaciones secretas sobre el papel del gigante chino en la instalación de la red 5G.

Theresa May ha decidido mostrarse implacable con las filtraciones de sus ministros. Después de abrir una investigación por la divulgación no autorizada de información de una reunión del Consejo de Seguridad Nacional sobre el papel de Huawei en el despliegue de la red 5G, la primera ministra ha cesado fulminantemente a su ministro de Defensa, Gavin Williamson. Le acusa de ser el responsable de las filtraciones a la prensa de las deliberaciones del Consejo de Seguridad Nacional y haber "perdido la confianza" en su capacidad para continuar en el cargo.

May había tomado la decisión en aquel consejo de permitir al gigante tecnológico chino participar en el despliegue de la nueva tecnología 5G en el Reino Unido, a pesar de las advertencias del Gobierno de Estados Unidos y de algunos de sus ministros más relevantes de que asumía un riesgo para la seguridad nacional.

El Consejo de Seguridad Nacional había acordado el pasado 23 de abril dar luz verde, de un modo limitado, a la participación de Huawei en la construcción de partes de la nueva red de comunicación, como antenas u otras infraestructuras no principales. Los ministros del Interior, Sajid Javid, de Exteriores, Jeremy Hunt, y el propio cesado, Williamson, habían expresado ante la primera ministra sus reparos ante la decisión, según contaron varios medios británicos. Washington ha vetado la presencia de Huawei en sus infraestructuras de comunicación y la decisión de May creaba tensión entre los miembros del grupo denominado Five Eyes, que coordina la cooperación en materia de inteligencia de Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda. Los aliados de Londres, denunció Tom Tuggendhat, el presidente del comité de Exteriores del Parlamento, tendrían con esta decisión motivos "para dudar de nuestra capacidad [la del Reino Unido] para proteger la seguridad de nuestros datos".

Pero lo que más irritó a May fue la filtración de la decisión. Que alguien de su Gabinete fuera capaz de revelar a la prensa una decisión tan sensible era la prueba definitiva de la falta de lealtad y de responsabilidad colegiada que la reciente crisis del Brexit ha instalado en el seno del Gobierno británico. La primera ministra ordenó una investigación exhaustiva de lo sucedido y las conclusiones de ese esfuerzo han señalado directamente a Williamson. "Me preocupa el modo en el que has respondido a esta investigación (...) que suministra pruebas convincentes de tu responsabilidad en una filtración no autorizada. No han sido capaces de identificar otra versión creíble para explicar esta fuga de información", ha escrito May al ya exministro de Defensa.

No existe ningún precedente en la reciente historia política del Reino Unido en el que una filtración haya provocado la caída de un miembro del Ejecutivo.

Fuente: El País

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