Inundaciones

Un indígena enlhet transitapor una ruta inundada en el departamento chaqueño de Boquerón. SANTI CARNERI

Dos niños de comunidades aisladas por las inundaciones mueren en la última semana por la falta de caminos resistentes a las lluvias.

Una capilla tapada por el agua del río Paraguay en el barrio Bañado Norte, de Asunción. FOTO: SANTI CARNERI VIDEO: AFP

Una niña de tres años murió el jueves tras pasar varios días con una diarrea que ningún médico pudo detener. Sus padres, de la etnia maskoi, uno de los muchos pueblos indígenas que viven en situación de extrema pobreza en Paraguay, no tiene una camioneta doble tracción ni un tractor para llegar a un centro de atención atravesando los caminos de tierra ahora inundados.

Tampoco nadie en su comunidad. Las lluvias que se repiten en esta época del año, y que ya han generado grandes inundaciones incluso en la capital, Asunción, hacen estragos en la región del Chaco paraguayo, parte del segundo bosque continuo más grande de América del Sur, compartido con Bolivia, Argentina y Brasil. Caminos de tierra que se vuelven intransitables y años de olvido condena a las comunidades más pobres, que exigen la atención del Estado.

En el Chaco paraguayo se usan los teléfonos celulares, pero la señal apenas llega a las comunidades indígenas alejadas unos pocos kilómetros de la Transchaco, la única ruta asfaltada en un territorio tan grande como Reino Unido, unos 245.000 kilómetros cuadrados. Solo por radio llegan los mensajes bien, y no todos tienen. Fabiana, la niña maskoi, falleció porque no tuvo medicinas ni atención a tiempo.

El viernes, su familia acompañaba el vehículo del gobierno que cruzaba un puente precario con el diminuto ataúd de la niña atado en la parte de atrás.

Mas información en El País

 

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