Aborto

Capitolio del Estado de Alabama

La ley desafía la sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos de 1973 que otorgó a las mujeres el derecho a la interrupción del embarazo.

El Senado del Estado de Alabama desafía la sentencia del Tribunal Supremo que otorga a las mujeres el derecho al aborto al aprobar una ley que prohíbe casi cualquier interrupción voluntaria del embarazo y criminaliza a los médicos que lo practiquen para quienes se establecen condenas que pueden alcanzar los 100 años de cárcel.

Por siete votos a favor y dos en contra, la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado estatal ha aprobado el martes por la noche la iniciativa que tipifica como delito grave la práctica del aborto. La propuesta, que ahora debe ser firmada por la gobernadora, no acepta como excepciones la violación ni el incesto y solo permite el aborto en caso de que corra peligro la vida de la madre, lo que convierte la ley en la más estricta de todo Estados Unidos.

El objetivo declarado de los promotores del texto es llegar a la máxima Corte para convencer a sus miembros de que se replanteen la decisión histórica de 1973, conocida por el nombre de quienes planteaban la demanda, Roe versus Wade, que reconoció el derecho de las mujeres al aborto. Los ultraconservadores se lanzan ahora a este asalto contra el aborto debido a la nueva composición del Supremo, donde los jueces progresistas son minoría desde la llegada de dos magistrados elegidos por el presidente republicano Donald Trump. Según un informe del Instituto Guttmacher, que defiende los derechos de las mujeres, tan solo en este año, 28 Estados han introducido más de 300 nuevas leyes para limitar el aborto.

“Esta ley está a punto de desafiar Roe versus Wade y proteger la vida de los no nacidos, porque un niño que no ha nacido es una persona que merece amor y protección”, ha declarado tras acabar la votación en el Senado Terri Collins, la legisladora republicana promotora de esta ley.

Dieciséis Estados han aprobado o están a punto de legislar contra el aborto después de que un facultativo pueda detectar lo que denominan “latido fetal en el vientre materno”, lo que suele suceder sobre la sexta semana de embarazo, cuando muchas mujeres todavía no son conscientes de que están en estado. Georgia ha sido el último Estado en aprobar una ley semejante.

Sin embargo y hasta el momento, ningún Estado ha logrado aún poner en práctica la llamada ley del latido del corazón del feto. El pasado mes de enero, un juez de Iowa derribó una ley similar en ese Estado declarándola inconstitucional. El Tribunal Supremo de Estados Unidos se ha inhibido a la hora de pronunciarse sobre legislaciones parecidas después de que instancias inferiores bloquearan leyes como la de Georgia en Dakota del Norte y Arkansas.

Más información en El país

Compartir

Comentarios