El magistrado retornó a sus actividades luego de una intervención quirúrgica y tramitó el procesamiento de la ex presidenta por las reliquias halladas en su domicilio.

Después de tres semanas de licencia y tras haber sido sometido a una intervención quirúrgica, el juez federal Claudio Bonadio regresó hoy a los tribunales de Comodoro Py y se reincorporó a sus tareas. Su secretaria privada, Mónica, lo recibió e hizo saber, a quienes se asomaron con interés, que el juez "está bien".

Apenas se reincorporó, el magistrado se reunió con sus secretarios y resolvió algunos trámites previos a la elevación a juicio oral de otra causa contra la expresidenta Cristina Kirchner, en el expediente por los documentos históricos hallados en su casa del Calafate durante los allanamientos el año pasado efectuados por la causa de los cuadernos. Se trata de una carta de José de San Martín a Bernardo O'Higgins y un prontuario policial de Hipólito Yrigoyen.

Cristina explicó que esa carta fue un obsequio de Vladimir Putin, el presidente de Rusia, durante un viaje que ella realizó a ese país en marzo de 2015. La Cámara Federal confirmó ese procesamiento hace dos semanas, pero mientras Bonadio la había procesado por encubrimiento de robo, los camaristas resolvieron que Cristina quedara procesada por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Este delito tiene pena menor y es correccional. Hoy Bonadio dio por finalizada la instrucción de esa causa y le dio vista a la fiscalía y a las defensas para que hagan sus requerimientos, dejando la causa más cerca del juicio oral.

El juez federal a cargo de la causa de los cuadernos de las coimas había tomado de su cargo por quince días a partir del 1 de mayo, y luego extendió la licencia por una semana más.

Si bien en las últimas semanas se expandieron distintas versiones sobre sus problemas de salud, fuentes cercanas al magistrado dijeron a La Nación que después de la intervención que se llevó adelante el 4 de mayo -en la que se le extrajo un tumor cerebral-, su estado evolucionó.

Durante el tiempo en que Bonadio se ausentó, el juez federal Ariel Lijo subrogó su juzgado. Ahora se espera que, a partir de su regreso, el magistrado continúe trabajando al frente de la causa de los cuadernos.

Hay resoluciones pendientes sobre dos expedientes conexos a esa causa, pero además el fiscal Carlos Stornelli trabaja en el requerimiento de elevación a juicio por el primer tramo. En ese expediente la expresidenta Cristina Kirchner está procesada como jefa de una asociación ilícita.

Fuente: La Nación

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