Bajó la actividad en los bares y restaurantes.

En lo que va del año hubo una importante reducción del consumo si se lo compara con los primeros meses de 2018.

Un informe señala que se redujeron o descartaron las salidas a comer. Además, las familias disminuyen sus pedidos de comida a domicilio.

 

 En lo que va del año hubo una importante reducción del consumo si se lo compara con los primeros meses de 2018. Las caídas más abruptas se notan en las visitas a un restaurante, el pedido de delivery, el uso de taxis y la concurrencia al gimnasio.

Según un informe de la encuestadora DAlessio IROL/Berenztein, el 81% de los consultados redujo o descartó sus salidas a comer afuera contra el 72% del año pasado. El delivery es otro gustito que las familias están dejando de lado, ya que el 77% dejó de pedir comida a domicilio mientras que en 2018 trepó al 59 por ciento.

La compra de ropa también disminuyó (78%), cuatro puntos por encima de la caída del año pasado.

También cayó en el supermercado el consumo de doce productos. La carne vacuna y las gaseosas son los primeros artículos en ser desplazados por siete de cada diez personas.

Le siguen otras bebidas como la cerveza, con el 66% y el vino, con el 64 por ciento. También, para el 60%, los postres lácteos, fiambres, pescado y manteca son los productos que pierden su lugar en el changuito del supermercado. Lo que sí se incrementó es el consumo de arroz y fideos, indica el portal iProfesional.

El rubro alimentos es de los más golpeados y la sustitución de primeras marcas ya se convirtió en una costumbre: ocho de cada diez argentinos eligen segundas y terceras etiquetas.

El taxi se transformó en otra de las principales privaciones, ya que el 70% dejó de tomarlo. Pero también es notorio la caída del uso del auto propio, que asciende al 62% de la gente.

La crisis también afecta indirectamente a la salud, ya que la interrupción del gimnasio asciende al 60% de los consultados respecto del 44% en 2018. En salidas y placeres como ir al cine o al teatro, el 76% interrumpió o redujo esas opciones de entretenimiento.

Los viajes vacacionales también cayeron: el 74% de los entrevistados respondió que abandonó o disminuyó la 

Actividades extracurriculares como los idiomas, la práctica de deportes o la realización cursos para los chicos, además del apoyo escolar (maestra particular), sufrieron una caída de más de 10 puntos si se las comparada al año pasado.

Algunos rubros resisten más que otros y tienen que ver con comodidades hogareñas como la televisión por cable, cuya merma trepó al 44% (5 puntos más que en 2018), Internet orilla el 34% (contra el 30%) y Netflix asciende al 33% (contra el 19%). La única excepción sería Internet, que está manteniendo un promedio similar a 2018.


Fuente: Baenegocios

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