Se trata de un tipo de tratamiento que permite reducir los riesgos de mortalidad

La intervención se realizó por primera vez en el nosocomio en mayo.

Se trata de un tipo de tratamiento que permite reducir los riesgos de mortalidad de una patología que debilita la arteria abdominal y provoca grandes complicaciones.

El médico de staff del servicio de Hemodinamia del hospital, Luis García Nielsen, ofreció detalles acerca de la intervención que se realizó por primera vez en el nosocomio en mayo. 

“Este procedimiento se viene realizando hace bastante tiempo ya a nivel mundial, en el país y en el sector privado de la provincia, justamente uno de sus ideólogos es argentino: el doctor Juan Carlos Parodi, y esta fue la primera vez que se realizó en nuestro servicio que es relativamente joven y nuevo”, contó el profesional.

En este caso el paciente presentaba un aneurisma de aorta abdominal, que es una dilatación exagerada de la pared de esta arteria, producto de una debilidad de la misma por enfermedad aterosclerótica.

La aorta abdominal debe tener un diámetro normal, pero en algunos casos esa pared se debilita y a esto se suma la presión intra arterial lo cual la estira y va aumentando el riesgo de ruptura de la aorta. En el caso de que se rompa, el riesgo de mortalidad es elevado, de allí que son fundamentales el diagnóstico precoz y el tratamiento en el momento oportuno.
“Este paciente ya presentaba un diámetro muy grande de la aorta, un aneurisma de 10 centímetros, y tenía un altísimo riesgo de ruptura, de más de un 80 por ciento. Muchas veces este tipo de patología se diagnostica por otros estudios, en este caso él ingresó por Gastroenterología a causa de dolor abdominal y desde allí se le solicitaron estudios, se arribó al diagnóstico y fue derivado a un cardiólogo”, relató García Nielsen.

“El proceso luego de la consulta cardiológica derivó en el área de Hemodinamia, donde se le realizó otra serie de estudios complementarios, y a través de una angiotomografía que nos permitió valorar la localización, diámetro y extensión del aneurisma; pudimos planificar un tratamiento”, afirmó el médico.

El abordaje requerido en quirófano fue multidisciplinario, de la mano de un equipo compuesto por anestesistas, enfermeros, técnicos, cirujanos vasculares y hemodinamistas. “Fue un muy buen procedimiento, así como la evolución posterior del paciente que estuvo de alta a los dos días y se encuentra en controles con su cardiólogo. Inicialmente realizará controles con angiotomografías al primer mes, a los 3 y a los 6 meses”, concluyó el especialista.

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