Guyana Francesa

Los legionarios vigilan el río que separa a Brasil de Guayana Francesa.

En una nación donde el 90% del territorio es selva tropical, una tropa de élite formada por soldados internacionales trabaja en evitar que la minería ilegal de oro destruya uno de los principales pulmones del planeta.


La Guayana Francesa, un territorio francés de ultramar que está en la costa nororiental de Sudamérica, es una de las naciones más boscosas del planeta. Pero su precioso ecosistema está amenazado por la minería ilegal de oro.

El sargento Vadim, de 31 años, lidera una misión de reconocimiento de la selva en busca de mineros ilegales de oro.

El sargento Vadim levanta su mano izquierda para detener su escuadrón. La derecha permanece firmemente aferrada a su rifle.
  • "Aquí puedes ver claramente el sendero de los mineros de oro", dice mientras señala un camino borroso cubierto de hojas. "Estaban aquí hace tres o cuatro días cargando cosas pesadas".

Vadim pertenece a la Legión Extranjera Francesa, una unidad de infantería del ejército francés compuesta mayormente por reclutas internacionales que aquí tienen la tarea de patrullar la densa selva tropical.

Tras inspeccionar la selva un poco más, Vadim da un silbido corto. Segundos después, se oye una respuesta desde algún lugar de los matorrales. Otra unidad de hombres está en las cercanías.

Más del 90% del país es selva.

Maniobrando con un movimiento de pinza, las dos unidades esperan ahuyentar a cualquiera que intente saquear la selva.

  • "Todos los países deben defender sus fronteras y detener el tráfico ilegal", dice el capitán Vianney, jefe de la operación y el oficial al mando del sargento Vadim.
  • "Pero aquí, en la Guayana Francesa, tenemos un tesoro único: la jungla. Nuestra misión es protegerlo".

Bajo la selva amazónica hay un tesoro: se pueden encontrar depósitos de oro a solo 15 metros de profundidad.

Durante siglos, buscadores de oro han llegado a estos bosques con la esperanza de hacer fortuna. Pero hace más de una década, cuando la crisis económica de 2008 disparó su precio, empezó una fiebre del oro en toda la selva amazónica.

Desde entonces, el precio del oro ha seguido subiendo y la minería ilegal desenfrenada ha acabado con trozos de jungla desde Perú, pasando por Ecuador, Colombia, Brasil y Venezuela.

Más información en BBC

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