Homicidio

Hallazgo del cuerpo en Álvarez Condarco al 300

Fue en el marco de la investigación por la muerte de Nazareno Rivero, el joven que fue encontrado sin vida en la mañana del miércoles 1° de Mayo, por vecinos de calle Álvarez Condarco al 300.

En el marco de una causa que es investigada por la Fiscalía Especializada en Homicidios I, a cargo de la doctora Adriana Giannoni, un vigía nocturno fue imputado por la muerte de Nazareno Rivero, un joven que fue encontrado sin vida en la mañana del miércoles 1° de Mayo pasado, por vecinos de calle Álvarez Condarco al 300, de Villa 9 de Julio. Por el hecho, no se adoptaron medidas privativas de la libertad. Al prestar declaración, el guardia relató que lo asaltaron y que un compañero acudió en su ayuda; aunque negó haber disparado. Los investigadores buscan testigos presenciales del hecho y el arma homicida. 

Los vigías 

El cuidador barrial, que se desempeña en la zona de las calles Monteagudo y Uruguay, habría manifestado que aquella madrugada fue abordado en esa esquina por dos sujetos que se desplazaban en una moto y que le robaron una mochila con sus pertenencias. Además, negó haber disparado contra sus asaltantes. También confirmó que no denunció el hecho. Vecinos de la zona manifestaron que habrían escuchado al menos tres detonaciones.   

Un segundo vigía prestó declaración sobre el hecho. Señaló que se encontraba en la esquina de las calles Uruguay y Laprida, cuando escuchó los disparos. Entonces, se dirigió al lugar donde se encontraba su compañero, quien le dijo que lo habían atacado para robarle. 

Los investigadores intentan establecer si hay testigos presenciales de esa secuencia. Además, se relevaron las cámaras de seguridad de la zona para intentar establecer si captaron alguna secuencia del hecho, pero esas tareas arrojaron resultados negativos.  

Ataque motochorro

En el marco de la investigación, se identificó al conductor del rodado. Al prestar declaración, esta persona confirmó que junto a Rivero atacaron al vigilador para robarle. Sobre el hecho, dijo que en esas circunstancias, el “pitito” comenzó a disparar. Según esa versión, mientras escapaban, los disparos continuaron. Agregó que en la fuga perdió el control del rodado; y al caer, advirtió que su compañero estaba sin vida. Entonces, abordó el rodado y huyó del lugar.   

El día del hecho, los investigadores de la fiscalía se entrevistaron con vecinos de Álvarez Condarco al 300, que manifestaron que encontraron el cuerpo tendido en la vía pública.

Según esos testimonios, sintieron una estampida propia de un accidente. Al salir a la calle vieron tendida en el asfalto a una persona con heridas. También dijeron que fue abandonado en el lugar por otro individuo, quien abordó una motocicleta color negra para huir.

Esperan informes

Uno de los puntos que intentan determinar los investigadores, es si los vigías nocturnos utilizaban armas de fuego durante el cumplimiento de su trabajo. Con ese objetivo, solicitaron un informe a la Agencia Nacional de Materiales Controlados  (ex Renar), para establecer si el encargado de los cuidadores nocturnos tiene algún arma de fuego a su nombre. También se solicitó la planilla de antecedentes del “pitito” imputado por el hecho.   

Las pericias realizadas sobre el joven fallecido, confirmaron que tenía residuos de disparos en su rostro, pero no en las manos. Esto sería indicio de que no accionó un arma de fuego.   

La autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense del MPF permitió establecer que la víctima había recibido un disparo en la nuca y que presentaba un traumatismo encéfalo craneal (TEC) como consecuencia del impacto sufrido al caer del rodado.

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