Lava Jato

En vídeo, Sérgio Moro, este lunes en rueda de prensa.El contenido de los mensajes divulgados por The Intercept no han sido desmentidos por los principales afectados.

El ministro asegura que su conversación con el fiscal es normal y que no orientó a nadie.

Los mensajes publicados este domingo por el diario The Intercept intercambiados entre el entonces juez Sérgio Moro y el coordinador de la Operación Lava Jato, Deltan Dallagnol, han sacudido Brasil y elevan la interminable tensión política en el gigante sudamericano. Los diálogos ponen en jaque la imparcialidad de los procesos que llevaron a prisión al popular expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y a decenas de políticos y empresarios. Durante una visita a la ciudad de Manaos, donde se reunía con autoridades locales para abordar la muerte de 55 presos en las cárceles del Estado hace dos semanas, el ministro Moro fue preguntado por la filtración. "Los jueces charlan con fiscales, abogados y policías. Es algo absolutamente normal y no orienté a nadie", dijo.

  • Mientras tanto, el actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, optó por la cautela. Aficionado a Twitter, Bolsonaro mantuvo el silencio en las primeras 24 horas después de la publicación de los reportajes que implican a su ministro de Justicia en esas conversaciones para, supuestamente, orientar en el proceso judicial. Solo se manifestó a través de su portavoz, la secretaria de Comunicación y por los integrantes del ala militar de su Gobierno. “Confiamos sin restricciones en el ministro Moro”, dijo la secretaría de Comunicación en una nota leída en el Jornal Nacional, el noticiario televisivo más importante del día. Antes, el vicepresidente Hamilton Mourão ya se había manifestado en ese sentido. “El ministro Moro es una persona de la más alta confianza del presidente, una persona que dentro del país tiene el respeto de una enorme parte de la población”, dijo. Hasta ahora no hay señales de que Moro vaya a dimitir.

El coordinador de la Operación Lava Jato, Deltan Dallagnol, también trató con normalidad los diálogos. En un vídeo compartido en las redes, el fiscal se defiende: "Es normal que fiscales y abogados hablen con los jueces sin la presencia de los demás. Lo que hay que averiguar es si hubo colusión o quiebra de imparcialidad", argumentó. Para Dallagnol, la imparcialidad de la Lava Jato se confirma por centenares de peticiones del Ministerio Público que fueron rechazadas por la Justicia. “54 personas acusadas por la fiscalía fueron absueltas por el juez Moro”, añadió.

Dallagnol recibió la solidaridad de organizaciones de fiscales y jueces, pero ya hay grietas en la clase jurídica. A miembros del Tribunal Supremo Federal les han sorprendido las revelaciones, algo que puede ser favorable al expresidente Lula, que ya había presentado un recurso en el tribunal pidiendo la anulación de su condena con el argumento de que Moro debe ser considerado “sospechoso” a la hora de juzgarlo. Uno de los jueces del Supremo, Marco Aurélio Mello, afirmó al diario Folha de S. Paulo que el contenido divulgado “pone en duda la equidistancia del organismo juzgador, que tiene que ser absoluta”. Su colega Gilmar Mendes afirmó lo mismo a la BBC: “El hecho es muy grave. Esperemos”.

  • La Organización de los Abogados de Brasil (OAB), la principal entidad que regula el oficio, declaró que las conversaciones divulgadas suponen una “amenaza” a “pilares del Estado de derecho”. Reclamó una investigación imparcial y pidió que todos los involucrados dejen sus cargos. El Consejo Nacional del Ministerio Público ya ha iniciado una investigación y ha reclamado que Dallagnol, que puede ser castigado, envíe por escrito sus explicaciones. “No se puede aceptar ese tipo de conversación con un juez. Ellos [los fiscales] deberían haber rechazado de inmediato al juez [Moro] que intentó orientarlos”, afirmó Rômulo de Andrade, fiscal e integrante del grupo Cambia MP.

Fuente: El País

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