Emilio Luque insiste en que la única salida es trabajar

Emilio Luque concedió una entrevista a LV12

El supermercadista cuestionó el plan de lucha que iniciaron los trabajadores. "A mí me suena raro que por tan poca deuda tomen esta medida", afirmó el empresario. Justificación y reestructuración.


Preocupado por el conflicto que mantiene con los trabajadores, el empresario Emilio Luque dio la cara. Explicó que la única posibilidad de salir adelante es que los empleados vuelvan a los comercios, reabran las puertas y trabajen. Además aseguró que las sucursales de otras provincias están abiertas.

"La única salida a este conflicto es trabajar", afirmó, al tiempo que sostuvo que la deuda que mantiene con los empleados es del "50% o un poco menos del mes de mayo. Además a la gente se le ha propuesto que si trabajando miércoles, jueves y viernes o se cancelaba todo o una parte en función de la recaudación".  

El empresario se mostró sorprendido por la crudeza de la manifestación por parte de los empleados. "A mí me suena raro que por tan poca deuda tomen esta medida. Yo entiendo que de esto sale dialogando, no proponiendo un paro no nos beneficia a ninguno. Esto es un capricho o algo orquestado", contó sorprendido a La Mañana de la 12. 

Arremetió contra el Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (SEOC), al decir que "es mentira que nunca hicimos una propuesta". En otro pasaje de la entrevista contó que es la primera vez en 40 años de experiencia en el rubro que se produce un paro por 15 días de atraso.

"Me parece que en algún momento hubo un apresuramiento o mal asesoramiento de alguien que no está viendo el riesgo de muchísimas familias. Primera vez que yo veo que se organice un paro tan fuerte, sin falta de diálogo, por 10 o 15 días que se debe de pago. Esto se produce cuando hay dos meses, tres meses. Aquí hay algo muy raro que en mis 40 y pico de años de empresario no lo termino de entender", señaló. 

Además se comprometió a cancelar paulatinamente los sueldos de los empleados en la medida en que vaya entrando dinero a las cajas. "Primero está la gente".

Sin querer justificarse explicó que es difícil cumplir con todas deudas con la presión fiscal que viven los empresarios por estos días. Asimismo, desestimó las versiones que hablaban de quiebra. "Para que haya un quiebra tiene que darse un proceso donde tiene que haber un concurso de acreedores, tiene que pasar un tiempo, y esta empresa estaba al día con sus sueldos, estaba con sus proveedores alineados. Estamos sí con atrasos impositivos por la fuerte presión fiscal, tanto nacional como provincial. Es imposible pagar todo porque son excesivos los impuestos. 

Confesó que debería haber hecho una reestructuración de la empresa por la situación económica, pero que intentó aguantar todo lo que pudo. "Venimos trabajando con muy poco stock, venimos produciendo mucho menos venta y venían cobrando todos los meses y nadie reconoce eso. Yo tendría que haber hecho una reestructuración hace varios meses, no la hice pensando que esta crisis en algún momento se terminaba", admitió.

De todos modos, dejó entrever que si no reabren la empresa entre hoy o mañana y liquida la mercadería que tiene en stock le será díficil recomponer la situación.

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