La ecuación de más desempleo y personas que no les alcanza con un trabajo da como resultado el aumento de la informalidad laboral

Casi la mitad de la población activa se encuentra bajo la temible precarización. El índice que arrojo la UCA es del 49,7%, mientras que para el año anterior se hablaba de un 47,3%.

El trabajo informal en la capital salteña y alrededores es del 44,4%, según el Indec.Es el aglomerado con mayor cantidad de inconformes con sus trabajos y que buscan otro.

Ante la coyuntura económica crítica que atraviesa el país no se podía esperar otra realidad en Salta que la que viene mostrando desde hace años con tasas de informalidad laboral y trabajo de mala calidad entre las peores de la Argentina.

El último informe del Indec sobre el mercado de trabajo da cuenta de que la situación laboral no solo no mejora sino que empeora en la mayoría de los indicadores locales.

El estudio del organismo oficial de estadística y censos referente al primer semestre de este año advierte que la tasa de empleo en negro en Salta capital y municipios colindantes llega al 44,4% del total de las personas en actividad. Si bien el índice es menor al 46,5% que presentó el aglomerado durante los últimos tres meses de 2018, sigue siendo uno de los mayores del país, el tercero más alto detrás de Santiago del Estero (44,9%) y de Tucumán (48,9%).

En la comparación interanual, el nivel de informalidad, es decir la cantidad de trabajadores que no recibe ningún aporte jubilatorio y ni hablar de cobertura médica, además de padecer sueldos paupérrimos, subió un punto porcentual durante el pasado período de enero, febrero y marzo.

Otro resultado del Indec que muestra el agravamiento de la precarización laboral en Salta es la tasa de "ocupados demandantes de empleo". Ese indicador advierte sobre el nivel de inconformidad en el empleo. Bajo ese ámbito, el 25,2% de quienes están ocupados quieren cambiar de trabajo o bien sumar uno al que ya tienen. Fueron 72 mil personas con la misma preocupación en el área relevada durante el primer trimestre, 12 mil más que en los mismos meses de 2018.

Es la tasa de insatisfacción laboral más alta del país, seguida por los 24,3 de Mendoza y el 24,1 de Córdoba. La media nacional en este segmento de medición es del 17,5.

Esos datos también explican el alto número de demandantes de empleo que tiene Salta. El indicador, que es un promedio entre quienes buscan trabajo y la población económicamente activa, llega a 35%, el segundo más alto del país detrás de Córdoba (35,4%).

Los porcentajes de empleo y desocupación completan el panorama sombrío del mercado laboral salteño. En el primer trimestre, la cantidad de trabajadores por estas latitudes, con todas las precariedades ya descritas, alcanzó 41,2% de la población. Son 258 mil personas, 14 mil menos que en los últimos tres meses de 2018 y seis mil por abajo si la comparación es interanual.

 

Por género

La pésima situación laboral agrandó, aún más, la desigualdad que existe en todos los indicadores del mercado de trabajo en detrimento de las mujeres. El desempleo para ese género en Salta fue del 10,9% durante el primer trimestre, casi dos puntos por encima de los varones. Un año atrás el mismo indicador era del 8,9% mientras que en el último trimestre de 2018 llegó a 10,3%.

La tasa de empleo entre las mujeres salteñas también refleja la disparidad: en el primer trimestre de 2019 fue del 44,4% (3 puntos más que hace un año) mientras que la de los varones estuvo en el 62,6%.

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