Alimentos ricos en Omega 3

Alimentos para una dieta mediterránea

Seguir una dieta mediterránea con un alto contenido en omega 3 podría disminuir hasta un 70% las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de mortalidad en el mundo.

En una alimentación equilibrada todos los nutrientes son importantes, pero hay algunos que, por el papel que juegan en el organismo, resultan impresdincibles. Uno de ellos es el omega 3, el mejor aliado del corazón. El título se lo ha ganado a pulso: si toda la población siguiera una dieta mediterránea con un alto contenido en este ácido graso “se podría reducir hasta un 70% la incidencia de las enfermedades cardiovasculares”, apunta el Libro Blanco del Omega 3.

Desempeña un papel clave y sigue siendo en gran parte desconocido, incluso entre las personas que cuidan su salud. Según las encuestas, 11 millones de españoles mantienen el colesterol a raya (el principal factor de riesgo cardiovascular), llevan una dieta que puede considerarse sana, practican ejercicio físico y controlan su estrés. Es decir, son conscientes de que el corazón, como el motor de un coche, requiere cuidados continuos, pero a la hora de prevenir problemas no tienen en cuenta el omega 3.

 

La prevención del infarto, un reto alcanzable

¿Por qué es tan importante? Lo explica Ángel Gil, catedrático de Biología Molecular de la Universidad de Granada y presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT): “Los ácidos grasos omega 3 reducen la incidencia de infarto de miocardio y, entre las personas que ya han sufrido uno, disminuyen la probabilidad de un segundo”. No solo ayudan a controlar el colesterol, sino también la presión arterial y los triglicéridos, otras dos bombas de relojería para la salud del corazón.

  • El omega 3 reduce factores de riesgo claves en las enfermedades cardiovasculares: el colesterol, los triglicéridos y la tensión arterial.

En España la primera causa de mortalidad son las enfermedades cardiovasculares y se calcula que su incidencia se incrementará un 20% en las dos próximas décadas. Los datos hablan a las claras y ponen en evidencia que la prevención se presenta “como el gran desafío para los especialistas”, dice el Libro Blanco del Omega 3. En esa estrategia es fundamental la dieta, y dentro de ella, el tipo de grasas que se consumen.

Fuente: El País

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